La nueva vida del crack, retirado del fútbol y separado
El ex volante que colgó los botines en Magallanes, dice que sus hijos también sueñan con ser futbolistas.
Gustavo Ortiz
«No voy a hablar de ese tema», dice Luis Jiménez extendiendo una sonrisa de comercial (de oreja a oreja, dientes blanquísimos y hoyuelos en las mejillas), cuando le preguntan sobre su separación.
El Mago fue uno de los jugadores que dejaron la actividad en el último tiempo y que ayer recibieron el bono de retiro que entrega el Sindicato de Futbolistas Profesionales (ver página 25).
Hace menos de dos semanas, Jiménez y su esposa, la influencer María José López, anunciaron su separación en buenos términos, lo que el ex volante de Magallanes, su último club, refuerza en esta nota.
«Con mi señora somos socios y tenemos muchas cosas. Hoy estamos abriendo una productora, tenemos el tema de cosméticos, la ropa, estamos muy ocupados y haciendo cosas nuevas», contó Jiménez.
-O sea, la sociedad financiera no terminó.
-Obvio, pero más que lo financiero es el hecho de crear cosas, de hacer cosas de calidad y que la gente las pueda comprar a un valor que corresponde, y de seguir haciendo cosas, creando algo. Yo no podría estar en la casa sin hacer nada.
-¿Cómo es su día normal?
-Me levanto temprano a dejar a las tres niñas y al enano chico, que tiene siete años, en el colegio; de ahí voy al gimnasio o a la oficina, y después es un día largo. Llego siempre tarde. Miércoles y viernes tengo una Academia, en el Verbo Divino, y siempre que puedo voy a ver a los niños y niñas entrenando. Hay casi cien niños y niñas. La Academia empezó un poco por el fútbol femenino, Mis hijas, que ya tienen 13 años, solo querían jugar con niñitas, porque a esa edad la diferencia entre niños y niñas es bastante. Y no había academia solo de niñas. Isidora y Rebeca juegan, Rafaela juega básquetbol, no sé de dónde salió.
-¿Y juegan bien?
-Juegan bien. Todos los papás dicen lo mismo, pero ellas son perseverantes, les gusta jugar en campeonatos. Lo importante es que se diviertan. Hoy están jugando por diversión, pero tienen en mente ser futbolistas. A mí me encanta, las apoyo, feliz de que se desarrollen y sigan su objetivo. Son súper enfocadas, entrenan siempre, y si siguen más adelante con la misma idea, ojalá puedan encontrar un club donde puedan desarrollarse de la mejor manera.
-¿Y el más pequeño?
-Luis Jesús también es futbolero, desde chico que le gusta el fútbol, juega bien, también está en la Academia. Tiene buenas condiciones y ya se cree futbolista profesional. Le digo que juegue de delantero, pero quiere ser mediocampista.
-¿Y el nieto?
-El nieto es zurdo y dicen que no hay zurdo malo, jajajá. Es espectacular. Regalón del tata.
-¿Y usted juega todavía?
-Poquito, súper poco. Sí hago gimnasio, pero deporte, fútbol, tenis o pádel, muy poco. Cuatro de cinco días voy al gimnasio y el fin de semana hago algo en la casa. Y cada vez que puedo voy al estadio. No he ido mucho, eso sí, por otros compromisos, pero estoy pendiente de los equipos donde juegan mis amigos.
-Magallanes, donde está Carlos Villanueva.
-Ahí estamos sufriendo hasta el final.


