Años sumados y multiplicados terminaron en una cifra que asombró al público del Nacional
Hay veces que puede no resultar y hoy (ayer) era una posibilidad, pero se marcó el número exacto y fue emocionante, reconoció.
Jean Paul Olhaberry es, posiblemente, el mago más conocido en el país y suele hacer juegos o trucos matemáticos en sus presentaciones, por lo que lo de anoche en el cierre de la Teletón, en el Estadio Nacional, no fue nada nuevo, pero no por eso fue menos espectacular. Todo lo contrario, después de su última ilusión todo el público, en lugar de aplaudir, lo premió con un masivo «ohhhhhhh».
Para cerrar su presentación, Jean Paul incluyó a Don Francisco, quien pasó frío para acompañarlo, según él mismo confesó: «Aquí estoy, helándome», le largó sin anestesia. El mago le preguntó por un año significativo para él y el animador dijo «2015», el año en que terminó «Sábado gigante». Luego le preguntó lo mismo a alguien del público, quien dijo 2017. Esas cifras las sumó y obtuvo 4032. Fue otra vez al público quien eligió el año 2020 y los multiplicó por 4032, obteniendo como resultado 8.144.640. A eso le sumó una cifra de nueve dígitos que anotó de forma aleatoria otra persona del público: 292980384, obteniendo 301.125.024. Hasta ahí nadie entendía nada, pero luego Jean Paul separó esa cifra y era el día y la hora exacta de ese momento, en Chile. 30 del 11 del 25 y las 0:24 minutos. «Este instante la Teletón se llena de magia», dijo Olhaberry ante la sorpresa del público, que en su mayoría se agarraba la cabeza con el truco.
Sobre la rutina que presentó anoche, el mago detalló: «Es un trabajo de años. Son rutinas que fui tomando de mi historia, dije para el Estadio Nacional tiene que ser algo participativo, con el público y que todos lo puedan vivir en sus casas. Y además que fue significativo».
Dejó a todos locos con el último truco.
«La magia colectiva, lo de los celulares es un número que estaba haciendo hace años y que estaba guardando para un evento importante y cuando me invitaron al Estadio Nacional dije aquí es el momento, que todo Chile lo viva, en todas partes, y que se marque un hito».
¿Cómo lo hace?
«La magia mezcla muchas cosas, ciencia y tecnología. Yo trabajo con muchos artistas buscando cosas nuevas y siempre estoy investigando. Es un acto que tiene que ver con investigación sobre tecnología, sobre la mente de los espectadores, las emociones y se forma esta dramaturgia. Es un golpe emocional. Hay mucho entrenamiento, mucha práctica, nos metemos a investigar y probar muchas veces una secuencia, el timing… hay veces que puede no resultar y hoy era una posibilidad, pero se marcó el número exacto y fue emocionante».
¿Trabaja con algún matemático?
«Me he encontrado muchas veces con el profesor José Maza y puedo decir que las conversaciones con él me inspiraron para hacer este tipo de acto. Esto no fue trabajado puntualmente con un matemático, pero sí con personas con las que voy planteando temas imposibles sobre cómo modificar la realidad a través de la ilusión y cómo la ciencia entra en el arte».


