Doloroso debut del Buenos Días a Todos en Viña
Además de la animadora, Mónica Pérez y Macarena Tondreau están en reposo absoluto por intensas molestias oculares.
El cielo estaba absolutamente nublado, pero el estudio playero del Buenos Días a Todos brillaba gracias al entusiasmo de sus animadores y del público que esperaba ansioso la visita de la cantante mexicana Anahí. Por mientras, el programa seguía su curso natural, pero algo no estaba bien.
La primera en notarlo fue Mónica Pérez que al poco rato de estar sentada en el estudio le preguntó a Kathy Salosny si no sentía algo raro en los ojos: «Me dijo que sí, que le dolían y que no sabía por qué. Yo sentía lo mismo, era como si hubiesen tirado una bomba lacrimógena. El dolor era muy desagradable. Nos echaron unas gotitas, pero no pasó nada», cuenta la periodista mientras guarda reposo en una habitación a oscuras y con los ojos cerrados.
A pesar de la molestia, Kathy aguantó estoica, Mónica salió del set y entró Macarena Tondreau. Al poco rato, la rubia opinóloga comenzó a sentir el mismo dolor ocular. A esas alturas, a la animadora le lloraban los ojos y tuvo que salir de cámara para ser atendida por los paramédicos de la Mutual de Seguridad. Casi de inmediato Maca Tondreau también necesitó asistencia médica.
Mauricio Correa, director del programa, cuenta que la queratitis ocular que les diagnosticaron a las tres mujeres se produjo por «un problema con un foco que estaba sin filtro UV y que era justamente el que iluminaba a Monica, Kathy y Macarena». De hecho a Martín Cárcamo, que estaba al otro lado del set, no le pasó absolutamente nada: «Fue como la maldición de las mujeres y la Kathy fue la más afectada porque estuvo más tiempo en el estudio». Anoche, Mónica Pérez no tenía claro si podría volver a trabajar hoy.
14 víctimas llevan los rayos UV en los programas festivaleros. Antes del matinal de TVN, 11 chicos Yingo se atendieron por molestias a la vista.


