El filipino empató y no consiguió el título mundial wélter en su retorno al ring a sus 46 años
Yo busqué una forma de terminar la pelea, pero él era difícil, dijo tras el combate.
No le alcanzó a Manny Pacquiao para hacer un retorno histórico y declararse campeón a sus 46 años. Su rival, el estadounidense con raíces mexicanas Mario Barrios, contuvo los constantes ataques del filipino multicampeón de boxeo en distintas categorías y mantuvo su título mundial WBC de peso wélter en sus hombros.
La multitud que observó el combate quedó impactada por la decisión de empate mayoritario determinada por los jueces de la pelea (113-115, 114-114, 114-114). «El Azteca» tomó un papel de antagonista frente a un retorno heroico que hizo «Pac-man», así que la mayoría lo abucheó luego de que mantuviera el título en su tercera defensa. Pacquiao no competía desde hace 1.428 días, por lo que dio su discurso final y lo aplaudieron en demasía.
«Pensé que había ganado la pelea. Fue muy cerrada, es un oponente difícil y pelea bien, fue una buena pelea», dijo en primera instancia, aún choqueado por el resultado.
Manny volvió para buscar récords, pues se convertiría en el segundo peleador más longevo en la historia en caso de que hubiera triunfado, tras Bernard Hopkins que campeonó con 49 años.
«Trabajé duro, con mucha disciplina, eso fue lo principal. Tengo que mantener mi cuerpo bien», comentó sobre su estado físico tras la pelea.
«Yo busqué una forma de terminar la pelea, pero él era duro, difícil. Lancé muchas combinaciones, pero él es un buen peleador. Creo que quiero inspirar a todos los peleadores que han trabajado duro. Todavía puedes tener tu oportunidad, tengan fe, todavía se puede. Hoy tuve más experiencia, madurez y táctica. Es mi primera pelea regresando, pero creo que debo ser más agresivo, lanzar más golpes. Quizás una revancha estaría bien, entrené poco, pero puedo continuar», finalizó.
Barrios, de 30 años, dio sus declaraciones con pifias del público, pero agradeció igualmente a todos quienes vieron su combate en el MGM Grand Garden Arena, Las Vegas.
«Para mí es un honor combatir con un hombre tan experimentado, con una leyenda como Manny Pacquiao. Agradezco a los mexicanos y filipinos que me acompañaron acá. Dejamos todo en el ring, me quito el sombrero ante Manny, es increíble, es loco. El timming, su velocidad, explosividad, todavía estaban ahí. Fue sorprendente», declaró El Azteca.


