Ricardo y Yolanda Salazar Tarriba, parientes del Chapo Guzmán, fueron condenados a 23 y 18 años de cárcel.
La Corte de Apelaciones de Iquique confirmó la sentencia del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Iquique que condenó a los hermanos mexicanos Ricardo y Yolanda Salazar Tarriba, familiares del Chapo Guzmán, líder del Cartel de Sinaloa, a cumplir 23 y 18 años de cárcel por asociarse ilícitamente para traficar seis toneladas de cocaína desde Chile hasta Europa, aunque no pudieron porque unos funcionarios de Policía de Investigaciones (PDI), alertados por la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos, lograron evitar la megaoperación: se hicieron pasar por traficantes nacionales, los convencieron de sus conocimientos en importación de drogas y les hicieron creer que eran los más expertos traficantes internacionales del país.
Cartel de Sinaloa
En febrero del año 2020, según el fallo del juicio oral, la Fiscalía Regional de Tarapacá se enteró de que una fracción del Cartel de Sinaloa, que operaba entre Sudamérica y Europa, tenía intenciones de asentarse en Chile porque la idea era utilizar los puertos del país para traficar cocaína importada desde Bolivia hacia Amberes, en Bélgica; Rotterdam, en Holanda; y Madrid, en España. «En ese contexto se designó un informante encubierto alías Manuel quien aportó antecedentes con relación a la identidad de las personas ligadas al Cartel de Sinaloa que operaban en nuestro país.
Paralelamente otro agente encubierto, alías Andrés Moroni, tomó contacto vía correo electrónico con agentes del cartel, presumiblemente asentados en Europa, a fin de generar los primeros acercamientos y verificar la factibilidad de que la organización usara nuestro país como plataforma de salida», detalla el fallo condenatorio, que destaca que finalmente la primera persona en ingresar a Chile fue Ricardo Salazar Tarriba, quien lo hizo por un paso no habilitado en Colchane, en septiembre del año 2020.
Ricardo Salazar Tarriba fue recibido en Colchane por el agente encubierto llamado Manuel. Además, ese agente le presentó a otras personas ligadas al supuesto narcotráfico en Chile, pero que también eran policías incógnitos. Mientras los agentes le hacían creer al mexicano que estaban recibiendo cocaína desde Bolivia, el líder del cartel enfermó. «En ese contexto arribó a nuestro país la hermana de Ricardo, Yolanda Salazar Tarriba. Llegó teniendo conocimiento de las operaciones ilícitas desarrolladas por su hermano a partir de las instrucciones impartidas por su hijo Morris O´Shea Salazar, al alero del Cartel de Sinaloa», menciona el fallo condenatorio.
Megaoperación
En febrero del año 2021 la cocaína debía comenzar a viajar por partes desde Valparaíso hasta Amberes, en Bélgica. Para eso, mencionó el Ministerio Público en el juicio, los agentes encubiertos enviaron 665 kilos falsos de droga, de los cuales 250 eran supuestamente de los hermanos Salazar Tarriba y los restantes eran de otra supuesta organización criminal chilena que también aprovecharía el viaje en barco. «Yiyo (agente encubierto) se reunió con Ricardo Salazar en Viña del Mar donde le exhibió un video del momento en que la sustancia ilícita era cargada en el contenedor de forma ficticia, con la intención de dar credibilidad», menciona el tribunal en el fallo.
Cuando la droga finalmente llegó a Europa, los hermanos mexicanos se enteraron de que el contenedor en el que era supuestamente transportada la cocaína había sido sometido a control. Debido a eso, ambos decidieron salir de Chile por un paso no habilitado, pero como tenían tanta confianza con los agentes encubiertos (falsos traficantes), éstos los convencieron de salir por el aeropuerto para irse más cómodos. Así fueron detenidos el 10 de marzo del año 2021 en el aeropuerto Arturo Merino Benítez, donde recién notaron el engaño.


