Lobos recoge el piropo y aúlla: Me gusta la noche y la bohemia. Soy un admirador de la belleza femenina, remata.
Hace dos semanas Marcela Sabat se clavó febrilmente en las retinas de su colega Juan Lobos. Un dato de trascendencia histórica es que ella vestía de amarillo. «Usted es como el sol que ilumina nuestra jornada», exclamó al verla el parlamentario de la UDI, autodenominado el «Joaquín Sabina de la Cámara» por su capacidad de ponerle verso a sus intervenciones en el hemiciclo, y a su relación con sus colegas, sobre todo si son del sexo femenino.
Ayer Marcela Sabat recordó aquel piropo y no tuvo más que halagos para quien considera como un «amigo» en el Congreso. De hecho, en más de una oportunidad se los ha visto compartiendo algún bebestible en la cafetería de la corporación, donde Lobos seguramente le transmite toda su experiencia legislando. «Es un gran poeta, no solamente en sus intervenciones, sino con todas las mujeres», definió la rubia de RN.
Previo a la llegada de Sabat a la Cámara, Juan Lobos gustaba de tener animadas charlas con colegas como Marisol Turres, María Angélica Cristi y, sobre todo, Claudia Nogueira, a quien en más de una oportunidad prestó su hombro, el mismo con el que da fuerza a la guitarra con que anima fiestas de amigos, para desahogarse a propósito de sus líos parlamentario-judiciales. Marcela ayuda a aclarar la cuestión.
-Lobos, ¿el Sabina de la Cámara?
-Es el Don Juan de la Cámara, más bien.
-¿Le ha hecho los puntos, diputada?
-¿Él a mí?, no, el es un caballero, es simpático, se agradece que haya esa amistad dentro del Congreso.
Cuestión de «arte»
Colegas como Patricio Melero, José Antonio Kast y Gonzalo Uriarte son conocedores del don de la palabra que «Lobito» demuestra en las sesiones. El propio Kast cuenta que el hombre tiene por costumbre dejarlos a todos lelos al utilizar un par de rebuscados términos del diccionario en sus intervenciones. «No se contrapone hacer una labor parlamentaria seria con el tomar la vida con humor, no es pecado pasarlo bien. El plan divino es que el hombre disfrute su estancia en la Tierra. En la Cámara he tratado de plasmar eso», explica Lobos.
-¿Ese disfrute incluye el trato hacia sus colegas mujeres?
-Bueno, me gusta la noche, me gusta la bohemia, juntarme con los amigos… Soy un admirador de la belleza femenina, creo que Dios le concedió al hombre la dicha de ser el macho de la única especie en la cual la hembra es la hermosa y uno, que tiene espíritu artístico, tiene que halagar esa belleza, lo que no quiere decir que uno vaya a entrar a pecar.
Se entusiasma y cuenta cómo conoció a su actual mujer, enfermera de profesión (él es médico). «Le escribía poemas en recetas médicas, ella algún día los publicará en un libro», concluye.


