En su rol de comentarista de ESPN, el ex futbolista analiza la Copa del Mundo
Argentina, en verdad no tiene la culpa de tener aún rivales de menor jerarquía en el Mundial, advierte el ex símbolo de Colo Colo.
Marcelo Espina (59) tiene bien sacadas las cuentas. En 2025 comentó para ESPN 211 partidos, la mayoría de ellos de la Premier League y de la Champions League, y este año ya ha opinado en 105 encuentros. Ya es, por tanto, un rostro de la cadena y por eso fue enviado a Estados Unidos a cubrir el Mundial 2026.
«Este es mi primer Mundial como comentarista. Para Rusia 2018 estaba listo, pero se enfermó mi mamá y tuve que suspender el viaje. A Qatar fui como espectador. Por eso lo que ahora estoy viviendo es nuevo para mí. Me mandaron en dupla con el periodista y relator Miguel Simón quien es mi más habitual partner en las transmisiones de la Premier League. Nosotros nos quedamos en Miami porque los otros equipos del canal -donde están Mariano Closs, Diego Latorre y el Pollo Vignolo- se mueven y siempre viajan para los partidos de Argentina. Con Simón ya nos conocemos: él aporta la mirada del periodista y las estadísticas, y yo la parte más técnica, del jugador».
¿Usted siente que ya encontró su lugar en la vida? ¿Hay algún espacio para que vuelva a dirigir?
«En verdad, mi lugar en el mundo lo descubrí hace 10 años cuando llegué a ESPN. De inmediato supe que es esto lo que quiero hacer en el fútbol: comentar partidos. Sólo hice una excepción cuando acepté ser Director Deportivo de Colo Colo, pero fui sólo porque se trataba del club. De hecho, estaba hablado que cuando terminara allá volvería a ESPN y así fue. No quiero hacer otra cosa en el fútbol. Es lo único que haré hasta que decida retirarme de todo».
¿Y tiene pensado cuándo será eso?
«Mi plan de vida era jubilarme de todo a los 60 años. Pero como me queda un año para eso, ahora siento que lo voy a extender un poco más. Me gustaría seguir comentando partidos, ir a una Eurocopa o tener un programa, quizás. Después, mi idea es dejar de lado el fútbol y vivir alternadamente en Argentina y Chile para hacer otras cosas y hacer la vida con mi pareja y mis hijos. No pido más. Pero quiero disfrutar todo lo que me queda».
Comente el Mundial. ¿Qué le ha parecido hasta ahora? ¿Le ha gustado?
«La primera fase fue flojita en cuanto a calidad de partidos. Creo que no hubo más de 10 encuentros que valieron la pena. El Mundial recién empieza en los octavos de final, así que ahí seguramente veremos mejor fútbol».
Lo que sí ha habido es explosión de figuras…
«Eso sí. Salvo Lamine Yamal, quien llegó lesionado, todos los grandes goleadores han tenido protagonismo: Messi, Mbappé, Halaand, Kane, Cristiano… De eso no nos podemos quejar».
¿Qué opinión tiene de los cambios reglamentarios que ha impuesto la FIFA en esta Mundial?
«Me gustan todos, en especial los cinco segundos para hacer el lateral, salvo el corte para hidratar. Ya se ha demostrado que estas pausas tienen efectos deportivos. Pueden cambiar el rumbo del partido y eso no está bien. Las pausas sólo deben ser para períodos de calor y siempre y cuando los dos equipos estén de acuerdo».
¿Qué equipo apunta para campeón, según usted?
«Por cantidad y calidad de jugadores, Francia los supera a todos. No les hace nada cambiar futbolistas. ¿Le bastará para ser campeón? No sé. Puede pasar cualquier cosa. Veo un grupo que también tiene opciones como Argentina, España, Marruecos y Colombia, que está jugando muy bien y que puede ser una sorpresa en los tramos finales».
A usted como argentino le hago esta pregunta: ¿le molesta que se diga que le hacen el camino fácil a su selección?
«No me molesta. Me da un poco de risa, no más. Es efectivo que el grupo que tuvo Argentina en la primera fase no era complicado y que lo ganó sin problemas. Pero si se hubiese dado la lógica, en lugar de jugar con Cabo Verde en la segunda fase habría tenido como rival a España o, más seguramente, a Uruguay. ¿Qué tiene que ver Argentina en que Cabo Verde haya sido segundo de su grupo? Argentina, en verdad no tiene la culpa de no tener aún rivales de mayor jerarquía en el Mundial. Pero a partir de cuartos seguro que eso va a cambiar».
¿A Lionel Messi lo protegen los árbitros? ¿Hay manga ancha con él?
«Messi no necesita de mangas anchas o de ayudas. Es el mejor».
¿Le ha gustado Argentina como equipo o es Messi el que lleva todo el peso?
«Tener a Lio es obviamente una ventaja. Es un tipo que ha dominado el fútbol mundial en los últimos 20 años y acá está demostrando que sigue siendo el mejor. Argentina sin duda que se apoya en él y sabe que puede resolver partidos esperando una genialidad de Messi. Pero colectivamente, a mí me da la impresión que Argentina tiene que ajustarse más colectivamente para lograr de nuevo el título. Si lo hace, no tengo dudas de que estará en la pelea y superando a equipos de gran calidad».


