El Matador contó la firme en conversación con la periodista uruguaya Karen Todoroff
El crack lo atribuyó a la diferencia de edad. Nunca tuvimos un problema, pero nuestros grupos eran distintos, dijo. Ahora se juntan y lo pasan bien.
Marcelo Salas es, por decir lo menos, bastante reservado. El Matador no acostumbra a hablar con los medios y mucho menos de temas de índole personal. Por eso fue una sorpresa que concediera una entrevista de más de una hora a la periodista uruguaya Karen Todoroff (ex TNT Sports) en su programa web «Fuera de juego», del canal de YouTube Hey Social TV.
En la conversación, que la periodista define como «una charla relajada donde rescatamos el lado humano de los deportistas», el Matador Salas tocó el tema que le preguntan seguido pero que siempre evita profundizar. «La rivalidad con Iván (Zamorano) viene más de parte de los periodistas, nosotros nunca tuvimos un problema. Nuestros grupos (de amigos) eran distintos por la diferencia de edad», dijo el ídolo de la U y la Roja.
«Yo me juntaba con (Sebastián) Rozental, con el Huevo (Valencia), que eran más o menos de mi edad. Con Iván teníamos siete u ocho años de diferencia, su grupo eran los más grandes, Fabían (Estay), (Nelson) Tapia. Era algo lógico que no compartiéramos fuera de la cancha, por eso nunca nos vieron juntos», aseguró.
«Aparte yo en ese periodo estaba casado, venía a Chile, jugaba y me iba a la casa. Iván estaba soltero y con los otros solteros salían a comer o hacer algo. Se hablaba porque nunca nos vieron compartir fuera de la cancha. Era por temas de vida más que nada. No somos amigos, pero hay buena onda», añadió.
Sañas también reveló que en el último tiempo se han juntado: «Este último periodo hemos hablado mucho más. Antes no hablábamos, nos juntamos dos o tres veces en los cinco o seis años que estuve en Italia. Eso es poco para ser amigos. Pero ahora, hace poco, me ha invitado a su casa en Miami y hemos compartido más. Nos juntamos también en Copa América a ver el partido de Chile con Canadá. Con el tiempo nos dimos cuenta de que nunca tuvimos un problema, era un tema de distintos grupos por diferencia de edad nada más», contó.
En la conversación con la periodista, el Matador también confesó que Nelson Acosta había pensado en él antes que en Zamorano para ir a los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, pero él declinó la invitación por una decisión personal, pese a que en esos años se dijo que el club no lo había dejado ir para no lesionarse. «Fue por un tema personal. Hablé con Nelson después del partido con Brasil. Los mayores íbamos a ser (Nelson) Tapia, (Pedro) Reyes y yo. Estaba en un momento complicado de mi vida personal, le dije si me desaparezco un mes no vuelvo más a mi casa. Fue por mi vida personal, privada, decir que me quedo. Me la jugué por ese lado. Nelson se lo tomó bien. Le hice un favor, llevó a Iván y la rompió, anduvo muy bien. Ese equipo también tenía muy buenos jugadores», dijo el Matador.


