La periodista, que tiene una cuenta en Arsmate, llegó a un acuerdo con el canal
Tras mucho darle vuelta, el lunes tomó la decisión definitiva de dejar prensa. No había más proyección para mí, comenta.
«Pasó lo que tenía que pasar» es la primera sentencia que María Paz Arancibia comparte tras su salida definitiva de Chilevisión. Este lunes la periodista, que abrió una cuenta de Arsmate, tomó la decisión de acogerse al retiro voluntario tras la «incomodidad» que causó su entrada a la aplicación de contenido para adultos.
Hace ya unas semanas que María Paz venía pensando qué haría, pues como había contado el jueves en este medio «lo de Arsmate no es compatible con el formato de las noticias». En estos dos meses desde que abrió su cuenta, notó que habían cambiado algunas cosas para ella y que la empujaron a dejar su rol en prensa: «Mi participación en el noticiero ya no era lo mismo, no valía lo mismo y más incomodaba. Lo más maduro fue esta salida que se me presentó», comenta a horas de firmar el finiquito.
¿De alguna manera su entrada a Arsmate empujó su salida?
«Por supuesto, si no fuese por lo de Arsmate, yo no estaría ni cerca de salir de la empresa. Por mucho que yo lo lamente, no había más proyección para mí en Chilevisión noticias y eso es una cuestión de buen criterio y sentido común. Yo entendí que así sería y era necesaria esta reinvención. No había más proyección para mí y tuve que tomar una decisión de la que estoy bien contenta».
¿Por ser generadora de contenido para adultos?
«Claro, el escenario cambió por estar en Arsmate. Mis condiciones laborales sufrieron modificaciones que no se justificaron sólo en la medida en que María Paz es creadora de contenido para adultos».
Le hubiera gustado que el escenario fuera diferente.
«Por mucho que me hubiera encantado un final distinto, no quería exponerme ni exponer a la marca. Bajo sus parámetros ya no les estaba resultando ventajoso: mi participación en el noticiero ya no era lo mismo, no valía lo mismo y yo creo que incomodaba. Esta fue una salida diplomática, educada y lo más elegante posible, pensando en que también le debo un montón de cosas a la empresa que me dio pega durante diez años».
¿Alcanzó a tener una despedida?
«El lunes yo sabía que eran mis últimas horas en el canal. Después de zanjar el tema, mis amigos me organizaron una despedida improvisada. Nos reunimos en el departamento de prensa a eso de las 15.00 horas y les informé que era oficial, que me iba. Ellos me tenían un ramo de flores, chocolatitos. Me fueron a dejar a la puerta. Sabes, fue una despedida mucho menos dramática de lo que yo imaginé. Todo muy buena onda y, por supuesto, antes de salir les pedí a todos que se suscribieran, jajajá».
Pareciera difícil complementar estar en una aplicación de adultos con un trabajo más tradicional.
«Sí y lo que puedo decir a quienes quieran dar ese paso, desde mi experiencia, es que no debiese ser una decisión desde la impulsividad. En mi caso lo pensé harto, como un año. Es necesario darle todas las vueltas porque hay repercusiones, partiendo desde el círculo más íntimo hasta lo que puede repercutir en el ambiente laboral. Es una excelente opción para complementar ingresos, pero sigue siendo mal mirado. En una sociedad machista y conservadora ,va a traer consecuencias de todas maneras».
¿Qué quiere hacer ahora?
«Estoy contenta porque esto me da piso para estar tranquila durante el verano. De todas maneras, se viene una semanita en algún lugar all inclusive con mi mamá y mi hija. Lo que sí me gustaría mucho es explorar áreas más de entretención».
Y en cuanto al contenido, ¿se liberará?
«Sí, porque obvio que mi salida significa sacarme una presión de encima, entonces les digo a mis queridos suscriptores que estoy abierta a explorar otro tipo de contenido más audaz en la medida en que me sienta cómoda, que sea bonito y estético».
Manu Chatlani, director ejecutivo de la agencia Jelly, da una mirada del caso de Arancibia: «Nadie tiene una doble vida, todos tenemos una. Tenemos periodistas que son DJ, algunos animaron el Festival de Viña, otros tienen hobbies fuera del mundo de la prensa. Todos tenemos ángulos y deberíamos tener toda la libertad de expresarlos».
¿Cómo cree que le va a ir afuera?
«Este país es muy cambiante, pero yo creo que las puertas se cierran y se vuelven a abrir. Creo que un medio masivo que se escapa de la norma estándar tiene una oportunidad más que un problema».


