Lleva tres semanas ensayando en enorme péndulo
La pobre almuerza a las once de la mañana para ir a sus clases a TVN y no descuidar Intrusos.
Se levanta todos los días a las seis, se acuesta a la medianoche y almuerza a las once de la mañana. Esa es la rutina de Mariela Montero, que ahora está más ocupada que nunca como panelista de «Intrusos», candidata a reina del Festival de Viña y participante del nuevo estelar de Rafa Araneda y Karen Doggenweiler inspirado en el circo que debuta en marzo.
Lleva tres semanas ensayando acrobacia aérea y varieté tipo clown de una a dos de la tarde. Ha volado a cinco metros de altura en un péndulo que mide ocho. «De chiquita me llamó la atención el trapecio y los malabares. El circo tiene magia porque el que está ahí es un valiente que siempre está arriesgando algo», explica la argentina que comparte roles con Nabih Chadud, Alejandra Fosalba, Chistian Ocaranza, Chapu, César Caillet y Loreto Aravena. Pero no fue cosa de tirarse a la piscina así nomás. «Cuando entré me di cuenta que no era tan fácil como pensaba», reconoce la ex de Pablo Schilling, quien incluso pidió más clases de danza aérea.
Ella describe la experiencia: «te ponen un arnés en la pelvis que va enganchado en un tensor. Estás en contra de la gravedad, bailando, en movimiento y a veces con la cabeza para abajo. Es realmente un desafío, porque es la sensación de estar en el aire». «Las primeras veces de ensayo me dio mucho vértigo. Es la disciplina que más me está costando en este momento», cuenta. Y advierte que «en vez de sufrir quiero disfrutar».
Lo otro que ha tenido que aprender es el diavolo, una especie de bola que debe equilibrar. Para perfeccionar la disciplina se llevó el aparato a Argentina cuando tuvo que viajar al matrimonio de su hermana. Es que «hay que tener mucha concentración y precisión», explica. Pero a estas alturas eso para Mariela es un juego de infantes. «Después de Pelotón ya me animo a hacer cualquier cosa. Estoy más allá del bien o del mal», filosofa la bien armadita morenaza trasandina.
Según su ex profesor
Fabricio quedó afuera por malas pulgas
El brasileño Fabricio estaba listo en el programa circense de TVN. Pero sólo alcanzó a ir dos veces, porque a la primera de cambio se enojó. Según quien fuera su profesor, el actor José Martínez, Fabricio se molestó en la evaluación, porque no quiso hacer lo que le pedían: cantar y sacarse el sombrero. «Estará acostumbrado a hacer lo que quiere y no se habrá sentido cómodo», señala José. Y después se volvió a enconar: lo grabaron conversando en privado con su maestro.
Fabricio se defiende y descarta una pelea. «Yo me fui de común acuerdo porque no tengo tiempo para dedicarme a los ensayos. Estoy en la revista de Mauricio Flores y en mayo nace mi hijo y quiero estar con él», justifica.


