Deportista chilena recibió buenas noticias de sus médicos: no necesitará quimio ni radioterapia tras cirugía
Soy una fiel creyente de que cuando tú enfrentas las cosas con positivismo, el resultado es más favorable, dice Mary, como le gusta que le digan.
Mariela Sepúlveda, campeona nacional de atletismo máster y coach motivacional, ha pasado de la incertidumbre a la esperanza en menos de dos meses. Tras ser diagnosticada con cáncer de cuello uterino en diciembre de 2024, la atleta de 43 años se sometió a una cirugía en enero para extraer parte de su útero. A tan solo semanas del procedimiento se encuentra motivada y enfocada en su gran sueño: competir en el Mundial de Atletismo Máster de Estados Unidos, en marzo.
A pesar de la gravedad del diagnóstico, los médicos le dieron buenas noticias tras la intervención. La cirugía fue mínimamente invasiva y no necesitará tratamientos de quimioterapia ni radioterapia, lo que permite seguir con su preparación para el evento internacional.
«Obviamente no voy a poder llegar al ciento por ciento, pero sí tratar de llegar en las mejores condiciones», expresó Mary Sepúlveda, como le gusta que la llamen. Desde la semana pasada retomó la actividad física con ejercicios suaves para, luego de dos semanas, continuar con otros de alta intensidad.
Su vida ha sido un ejemplo de perseverancia. Hace solo tres años retomó el atletismo que tantas satisfacciones le entregó en su juventud. Lo había postergado por entregarse de lleno a la maternidad y a su trabajo como profesora de educación física.
Tras su regreso a las pistas, se coronó campeona sudamericana en 400 metros planos, categoría W40, así como también campeona nacional de atletismo máster en 200 y 400 metros planos. Sin embargo, la vida le volvió a poner obstáculos en la pista que debía esquivar.
«Cuando vuelvo a colocar en rumbo mi vida recibo la noticia de que tengo cáncer en el cuello del útero. Es como que nuevamente la vida te da un latigazo y te vuelve a botar», comenta la deportista, quien agrega que en primera instancia fue difícil para ella asumir su enfermedad, pero luego se empezó a motivar a si misma para llevarlo con una actitud más positiva.
Según el Ministerio de Salud, en Chile el cáncer de cuello uterino representó el 6,6% de todos los casos nuevos de cáncer en 2018, constituyendo esta enfermedad el tercer tipo más frecuente en incidencia y el sexto en mortalidad.
Principalmente se trata de una enfermedad silenciosa, sin síntomas evidentes. En el caso de Sepúlveda, los exámenes preventivos fueron clave para detectarlo en una etapa inicial, lo que permitió una intervención rápida.
«Yo voy a mi control ginecológico que me hago todos los años y me toman el Pap (Papanicolau). A la semana y media me hacen una biopsia y en el resultado sale que la célula está completamente dañada, entonces es cáncer», relata sobre cómo se enteró de la enfermedad.
Mary agrega que lo más duro de aquel momento fue el hecho de contarles a sus hijos de 12 y 14 años lo que pasaba. Recuerda que al principio se pusieron a llorar porque inmediatamente asociaban la palabra cáncer a la muerte, pero les explicó que tras someterse a cirugías podría tener un buen diagnóstico y erradicar la enfermedad.
«Soy una fiel creyente de que cuando tú enfrentas las cosas con positivismo, el resultado es más favorable. Hoy estoy viviendo el momento con mis hijos, con mis amigos, con mi familia. Hoy estoy bien, hoy me siento entera, a lo mejor pasando por un muy mal momento, pero estoy y hay que vivirlo de la mejor manera», concluye.
Actualmente, Sepúlveda se encuentra a la espera del alta médica definitiva para preparar su próxima competencia, la que es autofinanciada, por lo que busca apoyo económico a través de donaciones en su página https://mundialatletismomaster.donando.cl


