Para el videoclip de Cantinero, del grupo La Caravana Mágica
Sin piedad, Marko Zaror machucó a los asistentes de un bar que se le opusieron. Llovieron las patadas, combos y botellazos en las cabezas. Esto ocurrió en la grabación del video para la canción «Cantinero», del grupo La Caravana Mágica, en que el artista marcial puso sus puños a disposición de una historia de desamor y golpes (https://acortar.link/FTe24y).
«Uno de los miembros de la banda, Pablo Sáez, es muy amigo mío y me invitó a vivir en Pichilemu durante la pandemia. En esa época yo grabé la película El puño del cóndor. Ahora Pablo me llamó para incluirme en el proyecto y yo, feliz», cuenta Zaror.
¿Realmente se dieron de botellazos, Marko?
«Son artículos hechos con azúcar que se rompen con mayor facilidad, pero igual duele porque es duro. Si te pagan con una igual te sale un chichón y te deja cortes pequeños que no se comparan al vidrio. Si fueran botellas de verdad, tendrían que llevarte al hospital».
El video musical fue grabado durante dos noches en el restaurante Pinpilinpausha, en la calle Isadora Goyenechea, Las Condes. Entre un grupo de 60 personas, Zaror llevó a dobles de acción que han trabajado con él desde que realizó la película «Kiltro» (2006) y planificaron la pelea.
El que más recibió de su medicina fue el propio Sáez, un tipo que en la historia encarna a un tipo despechado que se pasa de copas recordando un amor.
«Fue muy entretenido de hacer porque se le da un tratamiento de una película, con una historia. De hecho, parece esas típicas peleas de los bares de los western con personas cayendo sobre las mesas. Cuando uno graba ocurren cosas inesperadas, como en mi caso que rompí una mesa. Siempre hay una adrenalina presente», añade el actor que poco antes había terminado su trabajo en una de las próximas películas de Dave Bautista.
Pablo Sáez, el amigo que recibió el trato cordial en base a patadas de Zaror, estaba feliz por el resultado que en con pocos días ya contaba con 138 mil visualizaciones.


