Llevamos 5 años de alzas, pero en 2035 los alumnos comenzarán a disminuir, proyecta J. J. Brunner
Derecho subió más de 8.000 alumnos en los últimos cinco años.
La matrícula 2026 de la educación superior chilena suma 1.497.548 alumnos, considerando pregrado, posgrado y postítulo en las 130 instituciones vigentes a marzo de este año (universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica). Así lo destaca el reciente informe publicado por el Servicio de Información de Educación Superior (SIES), de la Subsecretaría de Educación Superior.
La cifra representa un aumento de 3% (alrededor de 44.000 matrículas más) respecto al 2025, con lo que se confirman cinco años consecutivos de crecimiento luego del 2020, cuando se observó un importante descenso de estudiantes asociado a la pandemia. Mirando a la distancia, el sistema casi duplicó su tamaño desde 2007, cuando se registraban 778.838 matriculados.
El informe muestra también las carreras con mayor cantidad de estudiantes, listado que lideran por lejos Psicología, Derecho e Ingeniería Comercial (ver tabla).
¿Es una buena noticia que haya cada vez más alumnos de educación superior? «Es un cambio menor dentro de una trayectoria que sólo produce ajustes marginales cada año. Lo más probable es que los alumnos de primer año apenas crezcan, mientras aumenta algo la retención, las continuidades de estudio, alumnos que retornan o se demoran en graduarse o jóvenes que vuelven a engancharse en los estudios», opina José Joaquín Brunner, director Doctorado en Educación Superior UDP.
«La buena noticia es que el sistema en su conjunto, a pesar de la sobrerregulación, de las dificultades económicas y del bajo crecimiento de nuestra economía, mantiene su dinamismo y responde a las expectativas de acceso que no han decaído», agrega.
¿El sistema tiene un techo?
«Seguirá con ajustes en los márgenes, igual que ahora. Y hacia 2035 comenzará a disminuir la matrícula porque habremos llegado al acantilado demográfico, o sea, una población de entre 18 y 24 años descendente».
El estudio sugiere que hay mayor retención y continuidad de estudio
«Es así, ya lo decía yo también. Además, opera el factor desempleo de personas jóvenes con educación superior, que impulsa a mantenerse estudiando por falta de alternativas laborales. Ahí hay un gran desafío para el país y la clase gobernante: crecer es un imperativo para dar cabida a todos quienes necesitan trabajar».
El salto de Derecho
Entre las carreras con mayor cantidad de alumnos totales destaca Derecho: hoy tiene 50.338 estudiantes, cerca de 8.000 más que hace cinco años.
Los motivos de este crecimiento son multifactoriales, estima Rafael Pastor, decano de la Facultad de Derecho y Humanidades de la U. Central. «La profesión mantiene un atractivo especial porque el título de abogado otorga una facultad exclusiva: tiene un monopolio para poder concurrir y litigar, es decir, representar a personas, empresas o ante tribunales. Esa condición diferencia a los abogados de otros profesionales y sigue siendo vista como una ventaja», comenta.
Destaca que la carrera conserva un alto prestigio social y muchas personas asocian la profesión con estatus, tradición, reconocimiento y posibilidades de desarrollo. «A esto se suma que permite ejercer de manera independiente, sin depender necesariamente de un empleador, lo que aumenta su atractivo», valora.
Precisamente, el amplio abanico laboral es otra de sus ventajas, que mantiene alta la empleabilidad y los sueldos, señala el decano. «Siempre hay cambios regulatorios, cambios en las leyes, se generan también nuevos tribunales, nuevas agencias reguladoras. Por ejemplo, ahora se está abriendo la oficina de protección de datos personales, que es una agencia gubernamental», plantea.
«Obviamente que no todas las carreras de Derecho van a seguir sosteniendo la misma demanda, y esto puede variar dependiendo de la calidad de sus planes de estudio, de su prestigio, pero vemos que el sistema está todavía demandado esta carrera», asegura.



