Yolanda Parra, fabricante de estos accesorios
Peruana escribió mensaje de auxilio en ella y la lanzó al patio de una casa. Gracias a eso, policía desbarató red de trata de blancas.
«Tal vez este caso es muy extremo y salvaje, pero también se puede tomar como una lección de vida, porque las carteras realmente les salvan la vida a las mujeres todos los días», comentó Oclide Muñoz, antiguo artesano de estos tradicionales bolsos femeninos que no se llenan nunca y dueño de la empresa «Carteras Capa», de Santiago.
Habla del caso que ocurrió en Arica este fin de semana, cuando la PDI detuvo a la peruana Isolda Villanueva y los chilenos Ernesto y Catherine Rojas, acusados de traer mujeres desde Perú mediante engaños, supuestamente para trabajar en oficinas y agencias de seguros. Una vez aquí, sin embargo, les quitaban sus documentos, las secuestraban y las obligaban a prostituirse y a entregarles el dinero.
La red de trata de blancas fue desbaratada y formalizada después de que una de sus desesperadas víctimas, en medio de una «salida a terreno», escribiera un alarmante mensaje de auxilio en su cartera rosada y la arrojara al patio de una casa, cuyo dueño lo leyó y llamó de inmediato a la policía.
Para Oclide, de 56 años y con más de 30 en el rubro, lo ocurrido es como una metáfora. «Me enorgullece mucho que todo se haya solucionado gracias a una cartera. Te aseguro que las mujeres siempre llevan el alma dentro de su cartera. Ahí van sus documentos, sus cosméticos, sus llaves, sus recuerdos y sus cosas íntimas. Algunas tienen allí armas contra ladrones y otras sencillamente se han defendido a carterazo limpio en la calle», dijo.
Tipo Louis Vuitton
Yolanda Parra lleva 20 años fabricando estos accesorios. Su empresa se llama «Carteras Yomi» y también estaba al tanto de la noticia. «Claro que la vi y me dio mucho gusto. Menos mal que atraparon a esos desgraciados. Esa cartera salvadora parece ser china, de cuerina sintética, tiene un corte mediano y su modelo de bolsillos exteriores es tipo Louis Vuitton», explicó.
Ella, tal como Oclide, adora su oficio. «Las carteras y los zapatos son los dos artículos que más ayudan y definen a una mujer. Es lo que nos identifica. Como cuando un ladrón asalta a un hombre y le pide la billetera, a nosotras nos piden la cartera, porque ahí siempre está todo. Y me alegro que ésta haya salvado a esas señoritas», dijo.
Esta es la cartera y la desgarradora llamada de auxilio escrita a lápiz pasta.


