Pese a su corta edad, Bastián Roco ya conoce el rigor del negocio del fútbol.
Aunque el zaguero iba a entrenar con los acereros, no podía estar en las charlas técnicas y tenía que trabajar en otra cancha.
Durante casi todo 2023, Bastián Roco estuvo «congelado» como jugador profesional. Su club de ese entonces, Huachipato, ordenó al entrenador Gustavo Álvarez -actual técnico de la U- no considerarlo en el equipo y la decisión no sólo lo borró del cuadro acerero, sino que también, como él señala, de la Selección Sub 20.
«Todo empezó cuando el gerente general de Huachipato, Jorge Correa, me llamó para renovar con el club porque mi contrato vencía a fines de 2023. Pero yo no acepté, no porque no quisiera quedarme, sino porque venía el Sudamericano Sub 20 y quería ver si ahí me consolidaba y tenía otras ofertas», señala Roco.
¿El dirigente Victoriano Cerda fue el que lo presionaba para renovar?
«No, nunca hablé con el señor Cerda. Siempre con el gerente Correa».
¿Es verdad que también querían que cambiara de representante, que se fuera con Fernando Felicevich?
«No, nunca me dijeron eso. A mí me representa la Agencia Oller Group y nadie me presionó para irme con Felicevich. Simplemente querían que extendiera mi contrato y yo no quise por la razón que le di».
¿Cómo se implementó ese «congelamiento» en el club?
«Yo me presentaba todos los días a la hora de los entrenamientos, pero no participaba en las charlas del técnico ni menos de los trabajos. Me mandaban a otra cancha con un preparador físico y ahí hacía ejercicios».
¿Qué le decía Gustavo Álvarez?
«Hablé y me dijo que era una decisión del club, que escapaba a él. Me dijo que tenía un hijo de mi edad y que entendía cómo me sentía, pero que no podía hacer nada. Igual me puso tres minutos en un partido de la Copa Chile. Nada más. Parece que lo retaron porque nunca más me puso».
¿Usted se sintió campeón con Huachipato ese 2023?
«Sí, porque, si no jugué, no fue por falta de condiciones para hacerlo, sino por una decisión de los dirigentes».
Usted también fue eliminado de la Roja Sub 20 que fue al Sudamericano. ¿Coincidencia?
«Para nada. Son situaciones que están conectadas. Me sacaron de la Sub 20 por no renovar con Huachipato. El seleccionador Patricio Ormazábal quería jugadores con minutos en primeros equipos y yo era el que más minutos tenía. Junto a Marcelo Morales, era el jugador que más había actuado en los partidos preparatorios de la Sub 20. No tenía razones futbolísticas para dejarme fuera del equipo».
¿Cómo fue el momento que le dijo que lo dejaría fuera?
«Estábamos en Pinto Durán y me llamó a su oficina. Estaba con su ayudante, Milovan Mirosevic, y me dice que estoy fuera del Sudamericano, que soy su quinta opción como zaguero central y que, sólo en caso de una lesión de otro compañero, me llevaría».
¿Y usted que le dijo?
«Nada, yo sabía el motivo de la decisión».


