Quebraron su relación en 2018 porque él filtró información de la duquesa a la prensa
Thomas Markle (81) se recupera de la amputación de una de sus piernas. Él advirtió que no le ha llegado un mensaje a su teléfono.Con el mail hay una confusión.
La fractura en la relación entre la duquesa de Sussex, Meghan Markle, y su padre, Thomas Markle, data de 2018. Días antes del matrimonio de ella con Harry, duque de Sussex e hijo del rey Carlos III, Thomas montó no una, sino que varias escenas con un paparazzo. Se coordinó con uno súper conocido y se hizo tomar fotos en México -una en un café leyendo un libro, otra en un cibercafé viendo fotos preparativas de la fiesta de su hija abrazada a Harry, otras probándose un traje para el magno evento- por las cuales, se supo más tarde, cobró US$135.000 de la época, según reveló el «Daily Mail». Una cámara de vigilancia mostró cómo Thomas y el fotógrafo ensayaban ángulos para las imágenes en el cibercafé.
Pese a la manipulación, el padre seguía como el señalado para llevar a la novia al altar. Pero, según él, el 13 de mayo, seis días antes de la boda, sufrió un ataque cardíaco, razón por la cual los médicos le prohibieron viajar en avión.
Desde entonces la relación ha estado fracturada. Sin embargo, esta semana hubo un mini vuelco. Thomas, quien se fue a vivir a comienzos de año a Cebú, Filipinas, se desplomó en su casa y fue llevado de urgencia al hospital. El diagnóstico fue lapidario.
«Tuvimos que amputarle el pie. Tenía un coágulo sanguíneo masivo en el muslo que había interrumpido la circulación en el pie y la parte inferior de la pierna», declaró el médico responsable al diario «Daily Mail».
«Fue una cirugía de vida o muerte. Si la infección del pie se hubiera extendido al corazón, probablemente habría sido fatal. Está bien, pero aún no está fuera de peligro», agregó.
Tras este drama, el padre de Meghan filtró una frase pidiéndole compasión a su hija. Le rogó: «Veámonos una vez más antes de que yo me muera».
Dice el diario «The Telegraph» que Meghan, al saber esto, instruyó a sus asesores para que averiguaran la verdad. Y era cierto. Entonces Meghan habría actuado.
Su padre reaccionó diciéndole al «Mail on Sunday» que estaba «desconcertado» por las informaciones que indicaban que Meghan trató de contactarse con él. Dijo que eso no había ocurrido y que él no había cambiado su número de teléfono ni había recibido ni un mensaje.
El diario se enteró de que la duquesa sí le envió este viernes un mail a su padre. El portavoz de Meghan lo ratificó: «Puedo confirmar que se ha puesto en contacto con su padre».
Luego todo se enredó. Efectivamente, dicen las fuentes citadas por la prensa británica, la duquesa le envió un mail a su progenitor, pero habría sido a un mail que no usaba hace cinco años. Los allegados a ella contestaron que, sin embargo, el mail no rebotó. Los mismos asesores informaron que si Thomas quería que la comunicación se hiciera realidad, que pasara un mail vigente.
No conoce a sus nietos
Thomas Markle, director de iluminación de televisión retirado, es un tipo de salud difícil. Se dice que sus infartos en la víspera de la boda en 2018 fueron dos. Además, sufrió un derrame cerebral el año 2022.
Sus supuestos males -o la traición del paparazzeo- le impidieron ser quien llevara a su hija al altar. En su reemplazo, fue el entonces Príncipe de Gales, hoy rey Carlos III, quien tuvo el honor. A pesar del escándalo, nunca se le retiró la invitación al matrimonio.
También se le juzga por un carácter alterado. Tras la mentira de las fotos con el paparazzo, tomó represalias y declaró en un programa de televisión australiano: «Ella me mató y luego me lloró». Y añadió: «Me niego a ser enterrado por ella».
Harry nunca ha hablado con su suegro y Thomas no ha conocido a sus nietos, el príncipe Archie, hoy de seis años, y la princesa Lilibet, de cuatro.


