La Roja cayó por 2-1 ante portugueses malas pulgas que querían evitar cualquier lesión antes del Mundial
A seguir creciendo nomás, te banco a morir, escribió en sus redes sociales María Victoria Hurtado, madre del futbolista.
El partido entre Chile y Portugal empezó a calentarse exactamente cuando el reloj marcaba 44 minutos y 30 segundos. El volante Bernardo Silva se molestó con Vicente Pizarro por una falta previa y le dio un pequeño empujón en mitad de cancha al mismo tiempo que le reclamaba al árbitro italiano Luca Zufferli. «Ojo con el diálogo del Vicho con Silva», advirtió Ricardo Shannon en la transmisión oficial de ESPN.
El ácido intercambio fue sólo el preludio de lo que pasaría apenas treinta segundos más tarde. El debutante Felipe Faúndez llegó a máxima velocidad para despejar la pelota al lateral luego de un desborde de Joao Cancelo, pero quedó enredado con las piernas del defensor del Barcelona. El portugués reaccionó intentando patear a Faúndez en el piso y fue ahí cuando apareció la figura de Iván Román, defensor de 19 años y que hasta ese entonces venía cumpliendo un buen papel ante Cristiano Ronaldo y compañía.
Román llegó corriendo para socorrer a Faúndez y empujó a Cancelo. El delantero Rafael Leao también se sumó a los empujones, aunque su objetivo era exclusivamente repartirle al defensor de Atlético Mineiro. Román y Leao intercambiaron más empujones hasta que el crack del AC Milán tiró un mangazo que hizo caer al chileno. A pocos metros de distancia, Vicente Pizarro y Agustín Arce seguían separando a Cancelo de Faúndez.
Felipe Loyola, por su parte, optó por meterse en el entuerto de Román y Leao. En cosa de segundos se sumaron los suplentes de ambos equipos y el árbitro Zufferli llamó a los capitanes, Cristiano Ronaldo y Gabriel Suazo, para conversar.
«De amistoso tiene bastante poco», exclamó Shannon en la transmisión. «Un acto de pelea, Leao y Román se van a las manos. El árbitro cortó por lo sano, no quiere que se le vaya de las manos un partido amistoso preparatorio para el Mundial», complementó Jean Beausejour tras la expulsión del defensor chileno y el atacante luso.
El marcador final de 2-1 a favor de Portugal terminó siendo anecdótico. Lo más impactante del encuentro fue el round pugilístico justo antes de ir al descanso. María Victoria Hurtado, madre de Román, salió a prestarle ropa a su hijo minutos después de su salida por tarjeta roja. «No era el objetivo, pero defendiste a tu compañero. A seguir creciendo no más, te banco a morir», escribió en redes sociales la mamá del crack formado en Palestino.
El capitán Gabriel, por su parte, optó por no darle importancia a la pelea y valoró la actitud del equipo. «Supimos competir este partido. En el primer tiempo fue muy difícil quitarle la posesión a un equipo como Portugal, pero en el segundo tuvimos varias ocasiones. Nos demostramos a nosotros mismos que podemos competir, que podemos llevar a la Selección a un próximo Mundial, que seguimos por un buen camino de trabajo a pesar de la derrota. Estoy orgulloso de mis compañeros por cómo se entregan en cada partido para construir algo importante», dijo convencido.


