Los Jaivas pusieron la música en la cena de gala ofrecida al mandatario de Estados Unidos
El Patio de los Naranjos se convirtió en un centro de eventos.
Tanto viento corre en el Patio de los Naranjos, que la enor- me carpa que albergaría a los invitados de la cena que el Presidente Piñera ofrecerá a su invitado Barack Obama sufre, e incluso cede, haciendo añicos un candelabro. Varios trabajadores preocupados corren a poner orden.Falta poco para que empiecen a llegar los más de 300 convidados al evento y no hay espacio para errores. Por eso, cuando el Negro Piñera, uno de los primeros en entrar a Palacio, llega, todo ya esta en su lugar.
Poco a poco empieza a prenderse todo. El cóctel de ostras, locos, erizo, salmón, pisco sour, champaña y otros bebestibles relaja a los más tensos. El senador Eduardo Frei se empina un sour junto al diputado Patricio Melero, mientras el canciller Alfredo Moreno ríe y ríe al lado de la guapa Andrea Molina.
El escenario armado junto a las nueve largas mesas que rodean la pileta del patio se apresta para recibir a Los Jaivas. En la espera, Checho Hirane se seca el sudor curiosamente cuando a su lado pasa la ministra Carolina Schmidt con un vestido drapeado de color rojo muy matador.
Afuera, por Teatinos, pasa rauda la comitiva de Obama, que entra por el subterráneo de La Moneda. Adentro, los ministros Laurence Golborne y Ena von Baer se entusiasman con la cueca. Llega Barack y mira intrigado algo que tocan los músicos. Cecilia Morel le explica que es una trutruca.
Los Jaivas tocan una cueca, «Violeta ausente». Michelle se prende, le gusta el ritmo y mueve los pies. Cecilia Morel le enseña a mover las polleras. Michelle le aplaude cerca de la cara a su marido, para que se enamore del ritmo. Barack sonríe, le gusta, pero nunca tanto como para bailarlo.
Suena «Todos juntos», pieza final de la breve actuación de Los Jaivas. Sebastián Piñera pide un brindis y alaba la grandeza de Estados Unidos, desde la innovación tecnológica a la magia de Elvis Presley y Bob Dylan. Para cerrar, una joya: -Yo encontró muy guapa a Michelle así como el presidente Obama encontró muy guapa a Cecilia. Brindo por ellas».
Obama, halagado, agradece la hospitalidad y el buen trato a su familia. Con una copa en la mano dice «salud» en castellano y todos responden eso mismo: «Salud».
BELLEZA COLOMBIANAA Vanessa le encantó Chile
La colombiana Vanessa Hauc trabaja para Telemundo en Miami y estuvo todo el santo día persiguiendo a Obama por Chile. Lamentablemente, abandona hoy el país. «Me da una pena porque me voy tan rápido, porque me encantó, Santiago se parece a Bogotá», dice ella. Como periodista que es, piensa que «este momento ha sido clave para Sudamérica. Ya era hora de que Obama nos diera un lugar».


