El joven de 20 años fue una de las víctimas
Como costumbre de cada miércoles, ayer en la mañana Néstor y Patricia se alistaron para ir a visitar a su hijo Miguel Jesús Opazo Suárez, reo de la cárcel de San Miguel. Sin embargo al llegar cerca de las 7 horas se encontraron con la peor noticia. En el piso 4 de la torre 5 del recinto, se había desatado un feroz incendio. Ese era el módulo en que en habitaba su hijo, de 20 años, luego de ser condenado a 10 años por robo con intimidación.
Desde ese momento, comenzó la larga espera del matrimonio. La angustia que solo acabo horas más tarde cuando recibieron la noticia. Miguel estaba en la lista de víctimas fatales. «No dejaron entrar a los bomberos a tiempo, por eso se quemaron», cuenta su madre entre lágrimas.
Miguel solo llevaba un par de meses en la cárcel y era la primera vez que había estado preso. «Él estaba trabajando en un taller haciendo cosas de madera y además estaba sacando su primero y segundo medio», se lamenta la mujer.


