Monumentos destruidos en el estallido fueron restaurados y volvieron al cerro Santa Lucía

Fecha:

Este miércoles fueron reinstaladas dos esculturas cerca de la Alameda

Como si fuera una jugarreta de la historia, las obras -homenajes a Gutemberg y Fust, padres de la imprenta ya habían sido arrancadas de cuajo durante otro estallido social, ocurrido en 1905.

En octubre de 1905, el gobierno encabezado por el presidente Germán Riesco decidió aplicar un impuesto a la carne importada desde Argentina para proteger a la industria nacional. El problema es que la medida provocó un fuerte aumento en el precio afectando principalmente a los sectores populares.
La tarde del 22 de octubre comenzó una protesta en el centro de Santiago que con el correr de los días derivó en un estallido en toda regla. Hubo disturbios, saqueos y enfrentamientos con la policía. Se estima que durante aquellas jornadas, conocidas con el nombre de «Huelga de la carne», hubo cerca de un millar de heridos y 250 muertos.
En medio de aquel caos, un grupo de manifestantes arrancó de cuajo dos esculturas que se encontraban en una plazoleta de la Alameda de las Delicias a la altura de lo que hoy es la avenida Brasil. Se trataba de los monumentos a Johannes Gutemberg, el inventor de la imprenta, y Johann Fust, el financista que logró que el invento se masificara.
Las obras, de hierro fundido, habían sido traídas desde Francia e instaladas en aquel lugar el 4 de mayo de 1873 por encargo del entonces intendente de Santiago Benjamín Vicuña Mackenna, un obsesionado por el valor patrimonial de la ciudad.
Hay ciertos vacíos en el destino de estas esculturas: se desconoce qué institución las recogió y restauró y dónde fueron almacenadas. Lo cierto es que en algún momento de principios del siglo XX fueron encontradas en una bodega de la Municipalidad de Santiago y que el 2009 fueron reinstaladas al costado poniente del cerro Santa Lucía, a la altura de Calle Huérfanos, al pie del ascensor del cerro que fue inaugurado ese mismo año.
Nuevo estallido
Hay veces que la historia tiene ciertas simetrías, patrones que se repiten, coincidencias que parecieran querer decir algo. El 18 octubre de 2019 (otra vez octubre), comenzó otro estallido social que tuvo como punto de ignición otro aumento de precio, esta vez el de la locomoción colectiva. La historia, aún fresca, es conocida por todos.
Cierto día de aquel año, un grupo de encapuchados vieron a las desventuradas esculturas de Gutemberg y Fust como apetecibles víctimas. Los monumentos, una vez más, fueron derribados de su pedestal lo que les provocó importantes daños en su estructura. Poco después, personal municipal recogió las obras y las guardó para su posterior restauración. Ese trabajo le sería encomendado al taller de restauración Montes-Becker.
La restauración
El escultor y restaurador Luis Montes Rojas explica que ambas esculturas estaban fracturadas y con pérdidas de piezas, por lo que la restauración debía incluir un trabajo de investigación.
Para restituir las piezas faltantes, explica, debieron recurrir a todos los registros fotográficos existentes y al catálogo original de las obras, cuyo fabricante fue la fundición Val dOsne, de Francia, y que data de fines del siglo XIX.
Luego vino un trabajo de modelaje y fundición y finalmente de restitución, para que la escultura quedara exactamente igual o lo más parecida posible a la escultura original.
Montes dice que se dieron cuenta además que las obras presentaban restauraciones anteriores que no habían respetado el molde original, así que tuvieron que hacerlas de nuevo.
«Este trabajo nos permite reponer obras que son sumamente importantes para la ciudad», dice Montes.
El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, explica que esta restauración es parte de un plan más amplio de rescate patrimonial en la comuna. «Estamos tratando de rescatar edificios patrimoniales, como lo demuestra la restauración del edificio de Correos, además de monumentos dañados por vandalismo o por robo y estamos buscando financiamiento para llevarlo a cabo», dice.

Los monumentos de Gutemberg y Fust fueron reinstalados este miércoles en el cerro Santa Lucía, pero esta vez en la terraza Neptuno, frente a la fuente de agua del mismo nombre, a pocos metros de la entrada por la Alameda, porque quedan mejor resguardadas. A menos que otro estallido diga lo contrario.

«Este trabajo nos permite reponer obras que son sumamente importantes para la ciudad»Luis Montes, escultory restaurador

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...