Debutó haciendo llaves entre puros grandotes
Es increíble sentir la adrenalina de toda esta gente, dijo tras su primer combate.
Son las siete de la tarde y el Club México hierve por el evento «Guerra de Titanes». Una multitud de más de mil personas ya entró en calor viendo una gresca monumental entre 10 luchadores, todos contra todos, que fue ganada por Eugenio, un nerd con suspensores seco para las llaves, y una pelea de duplas en la que vencieron Krusty y El Gringo Loco. Pero luego vendría lo mejor.De pronto, las luces se apagaron y empezó a sonar la canción «Limpia parabrisas». Como si fuera Apollo Creed en Rocky, apareció el diminuto actor Fernando Godoy y se echó el público al bolsillo. Nachito Larraín hizo su coreografía famosa y se encaramó en las cuerdas para aleonar al respetable azteca. Pero el actor no estaba ahí sólo para calentar a la entusiasta galería, sino que para pelear. Se entrenó cuatro meses junto a su amigo Alfredo Tello y el debut fue justo contra él, cuyo nombre de combate es Cambodian Warrior.
Godoy demostró sobre la lona que ha aprendido y mucho porque, aparte de hacerse el chistoso, fue lanzado como saco de papas sobre su espalda y no le pasó nada. Si bien, tras 15 minutos perdió la pelea, quedó feliz con el debut. «Es increíble sentir la adrenalina de toda esta gente. Una de las cosas que más me impactó es que se dan cuenta de inmediato de lo que van a hacer los luchadores», aseguró todo transpirado.


