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Autor de la Foto: ANDREA MATURANA
Título/Pie de foto: «Este es un hecho grave, perfectamente pudo habernos matado a mí y a mis amigos», dijo González.
«Sentí el impacto y pensé cualquier cosa», recordó el arquero de Colo Colo
Aunque el proyectil se alojó en el pie derecho, no rompió el hueso ni la musculatura. Podrá entrenar en dos semanas.
Pamela Juanita Cordero
Ignacio González (25) llegó caminando a paso lento a la clínica Meds. Lucía tres parches blancos en la pantorrilla izquierda y no podía apoyar el pie derecho, producto de una herida de bala que terminó alojada en su extremidad la noche del sábado, tras un incidente afuera de una distribuidora de licores, en Las Condes, donde un sujeto y una mujer dispararon a diestra y siniestra.
El tercer arquero de Colo Colo iba apesadumbrado. Estuvo tres horas entre rayos X y resonancias, pero salió más contento. «Tengo un edema óseo», explicó sobre el empeine del pie al que le extrajeron el proyectil y que, por milímetros, no golpeó el hueso. En la herida tiene cuatro puntos y en dos semanas podrá volver a entrenar. No hay mayor daño.
«Yo no estaba en el local. Estaba en un contexto familiar, en el cumpleaños de mi señora. Había niños, sobrinos y nos faltaban bebidas. Llegamos allá y se bajan dos amigos. Estaban en la fila. Había como 15 a 20 personas. Uno me dice que faltaba dinero. Me bajé del auto para pasárselo y en eso llega un tipo en un auto descapotable, se baja y se quiere saltar la fila. La gente lo empezó a encarar, pero mis amigos no estaban entre ellos. Tras la pelea el tipo va al auto, saca una pistola y empieza a disparar a todos lados», relata Nacho.
«Yo no estaba ahí, estaba a 30 metros. La bala no me llegó de lleno, fue de rebote, porque si hubiese sido así lo más probable es que me hubiera atravesado el pie. Tuve suerte. Me llegaron cuatro balas, tres en la pierna izquierda y una en el pie derecho, que fue la más complicada. Ahí quedé herido, igual que mi amigo, con siete puntos en el pómulo. Después de eso el tipo se da a la fuga, vuelve y sigue disparando. El único amigo que no resultó herido nos llevó a la clínica», dice.
-¿Cómo recuerdas el momento en que te balearon?
-La gente estaba como loca, todos se escondieron, corriendo para todos lados, gente que paseaba por la vereda. Solo atiné a correr.
-¿Cómo te hirieron?
-Cuando me bajé del auto (a pasarle el dinero al amigo), caminé tres pasos y comenzaron los balazos y cuando me iba subiendo al auto, me llegó. Sentí el impacto de la bala y pensé cualquier cosa. Vi herido a mi otro amigo.


