Triunfo en Roma acrecentó su registro positivo en torneos de la serie Masters 1000
El chileno venció al argentino Juan Manuel Cerúndo lo y anticipó su regreso al Top 100 de la ATP.
Cristian Garin llegó al cuadro principal de Roma desde la qualy, con el ranking en el puesto 104 y la necesidad de volver a sentirse competitivo en una superficie que conoce bien. Este jueves dio un paso importante: venció al argentino Juan Manuel Cerúndolo, 72º ATP, por 7/6 y 7/5, en una primera ronda trabajada, tensa, con largos pasajes de control al límite.
El partido se jugó en la zona donde Garin suele sentirse más cómodo: puntos largos, piernas cargadas, golpes que pesan más por acumulación que por brillo. Cerúndolo, zurdo y especialista de arcilla, lo llevó a una discusión lenta. El chileno quebró en el undécimo juego del primer set y sacó para cerrarlo. El argentino recuperó de inmediato y empujó todo al tie break. Allí Garin encontró su aura. Devolvió profundo, tomó la iniciativa con la derecha y cerró el desempate 7-2 con un último punto de autoridad: sostuvo el intercambio, esperó la pelota corta y atacó sin ansiedad. Ese golpe le dio el set y le cambió el clima al partido.
La segunda manga tuvo una curva menos cómoda. Garin se adelantó 4-1, dejó volver a Cerúndolo, desperdició dos puntos de partido para cerrar antes y discutió con el juez de silla por un pique que encendió la tarde romana. El episodio pudo romperle el pulso. Terminó afirmándolo. En el 6-5 volvió a presionar desde la devolución y consiguió el quiebre definitivo.
La victoria también tiene un valor histórico. En la lista de chilenos con más triunfos en Masters 1000 desde 1995, considerando los antiguos Masters Series, Marcelo Ríos sigue lejos, con 105 victorias y un 69% de rendimiento. Fernando González aparece segundo, con 86 y 56%. Luego viene Nicolás Massú, con 30 y 41%. Garin ya llegó a 29, con 54%, y quedó a un triunfo de igualarlo. Detrás asoman Alejandro Tabilo, con 26 y 55%, y Nicolás Jarry, con 22 y 47%.
Ese dato le da otra lectura a la tarde. Garin ganó un partido de primera ronda y volvió a moverse en una zona de pertenencia. Roma, la arcilla y los Masters 1000 le recuerdan que todavía puede discutir con la historia del tenis chileno. El próximo duelo, ante el español Alejandro Davidovich Fokina (23°) será una vara más alta. También una oportunidad: la de alcanzar a Massú y confirmar que su regreso al top 100 tiene vía libre.


