Quinto lugar en dueto, undécimo por equipo y octavo en solo técnico en el Mundial de Doha
No pensábamos que podíamos pasar a la final en el acrobático, pero lo logramos, dice Soledad García.
«Estoy disfónica de tanto gritar por apoyar a mis compañeros en dueto y en solo», dice Fiona Prieto, con la voz rasposa, desde Doha, Qatar, donde el equipo chileno de natación artística tuvo rendimientos que sorprendieron hasta a los deportistas.
La joven de 20 años, que se llama así por la princesa de la película animada «Shrek» («a mi mamá le gustó el nombre y después buscó el significado y como en celta también es fuerza, me lo puso», cuenta), integró el equipo que terminó undécimo en la final. China, Estados Unidos y Ucrania lograron el podio.
«Fue increíble. La verdad que no pensábamos que podíamos pasar a la final en el acrobático, pero lo logramos. En el dueto también logramos buen puntaje y fuimos 27 de 40 duetos, algo histórico que nunca se había logrado. Es la mejor competencia que hemos tenido. Nos sentimos mejor que en los panamericanos, nuestras nadadas fueron más limpias y más fuertes», agrega Soledad García, que integra el equipo y también el dueto junto a su gemela Trinidad.
El dueto mixto fue otro de los puntos altos de la participación chilena. Theodora Garrido y Nicolás Campos, de 17 y 16 años, respectivamente, lograron el quinto puesto de la competencia que ganaron los representantes de Kazajistán, Nargiza Bolatova y Eduard Kim.
«Con el Nico somos muy parecidos de piernas, los dos somos muy largos, morenos, y nos vemos parecidos en el agua. Claro que al principio fue medio incómodo, porque me daba vergüenza las primeras veces, pero con el tiempo uno se acostumbra y ahora todo bien», cuenta Garrido, que vio a unas niñas haciendo natación artística en un gimnasio al que acompañó a sus hermanas. Tenía nueve años y se encantó. Ahora pasó a cuarto medio y logró un buen puesto a nivel mundial.
«Nos sentimos muy bien nadando, nos sentimos más fuertes de lo normal. En la preliminar logramos un sexto lugar, lo que ya nos dejó súper contentos, pero en la final subimos un puesto más y quedamos 0,2 puntos de España (el cuarto). Nos sentimos muy bien», describe Campos.
El joven de Peñalolén, que llegó al nado por una jueza que lo incentivó, también participó en la final del solo técnico, este martes. «En la preliminar también me sentí bien, logré el séptimo lugar y en la final saqué más o menos el mismo puntaje, aunque ahora bajé un puesto, al octavo. Pero igual quedé contento de haber hecho dos finales, algo muy importante en mi carrera», añade el ex gimnasta que confiesa que nunca se puso nervioso en la selección. «Es más adrenalina que nervios», aclara. El chino Shuncheng Yang ganó esta prueba.
Josefa Morales, Rocío Vargas, Macarena Lagos, Bárbara Coppelli, Valentina Valdivia son las otras integrantes del equipo que compitió en el Mundial de Doha y que ahora entran en un período de incertidumbre porque, para variar, no tienen claro si podrán disponer de piscina para entrenar.
«El año pasado, por la falta de piscina, estuvimos cuatro meses entrenando afuera: fuimos a Perú, luego a Francia, para competir en Montpellier, estuvimos dos meses entrenando en Barcelona, partimos al Mundial de Japón y luego las junior nos fuimos a competir a Argentina y de nuevo a Lima», recuerda Bárbara Coppelli, italiana por su bisabuelo e hija de una seleccionada nacional.


