Narcorreligiosidad: los dioses a la carta que protegen al crimen organizado en Chile

Fecha:

Pablo Zeballos analiza los conceptos que trata en su último libro, Cuando el crimen reza

Muchos niños ingresan al crimen organizado no porque estén en un aspecto marginal, si no porque buscan pertenencia, dice el investigador.

A José Herrera Pozo lo conocían en el norte como «El Obispo». Cada vez que debía desplazar cargamentos de droga se arrodillaba frente a un altar, encendía una vela, rodeaba la llama con bolsas de ketamina y se encomendaba a la Santa Muerte, figura de devoción de origen mexicano representada como un esqueleto humano que porta una balanza, una guadaña, un globo terráqueo y, a veces, un búho.
Herrera, luego de que la Fiscalía de Arica acreditara que era el líder de una organización criminal que traficaba ketamina, fue condenado en abril de este año a 20 años de cárcel.
El vínculo entre «El Obispo» y la religiosidad, menciona el investigador Pablo Zeballos, quien fue veinte años oficial de Carabineros -más de la mitad como agente encubierto-, tiene que ver con algo común en el crimen organizado: encontrar identidad y pertenencia a través de la divinidad. Estos conceptos son abordados por Zeballos en su último libro «Cuando el crimen reza: cultos, prácticas, ritos y narcorreligiosidad en el crimen organizado», de la editorial Catalonia (ver fotos en https://goo.su/dGJCAO).
¿Son importantes los ritos en el crimen? 
«Sí, porque se relacionan con la disciplina. El primer rito, el más estudiado probablemente, es el bautismo criminal, que tiene que ver con dejar una vida atrás para iniciar otra. La ritualidad les permite eso».
¿Conoce alguno de esos bautizos? 
«Existe mucha ritualidad en la Mara Salvatrucha (MS-13) y en el Barrio 18. No son simples grupos delictivos; son verdaderas hermandades totalizantes que suplen las carencias del Estado mediante un sistema de lealtades férreas y códigos internos de obediencia absoluta. El rito de ingreso a la mara está diseñado para probar la fortaleza y la sumisión del candidato. Los hombres deben sufrir una golpiza colectiva con botas militares con punta de acero, la cual dura trece segundos; mientras que en el caso de el Barrio 18, son dieciocho».
¿Por qué hemos visto tanta devoción en algunos? 
«Los miembros del crimen organizado buscan identidad, pertenencia y protección superior ante el riesgo y la incertidumbre de su vida delictiva. Estos componentes religiosos se van fortaleciendo, sobre todo cuando los criminales son exitosos: si realizan un tráfico de drogas y no los atrapan, por ejemplo, en vez de creer que eso ocurrió porque fueron buenos en lo que hicieron, piensan que Dios, la Virgen, la Santa Muerte o el demonio quisieron protegerlos, construyendo así una identidad criminal mucho más poderosa».
Y han creado sus propios dioses.
«Hoy se permite crear una religión on demand. No es necesario creer solo en una cosa. Al creer en múltiples cosas, los delincuentes pueden justificar algunas acciones que, por ejemplo, las tradicionales figuras del catolicismo, como la Virgen María, no perdonarían. Ella es una madre que quiere que uno, como buen hijo, vuelva al camino correcto; es una madre que perdona. La Santa Muerte tiene otro rol que, por cierto, resulta muy útil para el mundo delictivo».
 
¿Es peligroso el relato de la narcorreligiosidad? 
«Sí, porque es una relación en la que el crimen organizado puede utilizar la cáscara religiosa para decir no me están atacando a mí, están atentando contra la religión y la iglesia. Con eso, se puede desencadenar una red de defensa colectiva del crimen organizado en algunos sectores».
¿Qué rol tiene la Santa Muerte? 
 
«La Santa Muerte no es una madre y su rol no es perdonar. Sin embargo, es una figura femenina que acompaña desde la perspectiva de la certeza más fuerte de todas: la de que vas a morir en algún momento. El padre Nicolás Vial, de la Fundación Paternitas, cree que la religión más fuerte en el mundo de la criminalidad es el narcotráfico. Si lo entendemos así, este necesita figuras devocionales y funcionales como esta».
¿Hay un sincretismo religioso? 
«Existe la capacidad de tomar de todo un poco y construir una religión bajo demanda. Y eso es realmente peligroso porque alguien puede convencerse de que, si algo no le funciona, es posible apropiarse de cualquier cosa hasta que efectivamente le resulte. Eso involucra control territorial, toma de espacios y de cultura. Por eso existe la narcocultura y el acto de tomarse una plaza, por ejemplo, para construir un narcomausoleo que busca honor, protección, devoción y control territorial».
¿Qué otras deidades son populares?
«Chile se ha sincretizado con otras figuras fuertes en el extranjero que simbolizan ciertas economías ilícitas. Por ejemplo, está Jesús Malverde, mexicano, muy vinculado al contrabando. Más que apoderarse de una figura foránea, lo clave es el significado que representa. O sea, entre la Virgen María y alguien que entiende a los contrabandistas, siendo yo contrabandista, prefiero creer en el que me entiende. La Santa Muerte, por su parte, es la figura devocional más vinculada al narcotráfico, específicamente al de cocaína».
¿De qué nos sirve estudiar este fenómeno?

«Estudiar este fenómeno es clave porque la guerra tradicional contra las drogas ha fracasado. Para enfrentar al crimen organizado se deben comprender todos sus componentes, especialmente el de la identidad; el desafío no pasa por desplegar más militares, sino por construir una narrativa estatal que les ofrezca a los niños la pertenencia que buscan en la legalidad antes de que la encuentren en la criminalidad».

«Los miembros del crimen organizado buscan identidad, pertenencia y protección superior ante el riesgo», Pablo Zeballos

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...