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Autor de la Foto: Mariola Guerrero S.
Título/Pie de foto: Nicole tuvo su primer contacto con los perros callejeros en la Plaza de la Constitución.
Nicole Doriguzzi viajó para encontrarles dueños y esterilizarlos
La voluntaria quedó impactada con el documental «Lost dogs» de la realizadora Vanessa Schulz. Recorrerá casi todo el país.
Ignacio Molina
«Perito, perito, que lindou perito», dice Nicole Doriguzzi, una neozelandesa de 26 años, cada vez que un perro callejero se le acerca para pedirle alimento en la Plaza de la Constitución de Santiago. Algunos destartalados cuadrúpedos llegan a tirarse de espalda cuando esta muchacha, que apena masculla un par de palabras en español, los acaricia alrededor de sus orejas y les arroja unos gramos de pellets.
Nicole lleva tan solo horas en este país y ya está sorprendida con la cantidad de perros que figuran sacando sus lenguas y agitando sus colas por los rincones de la ciudad. «¡Too much perous!», grita la gringa, soltando una sonrisa, cuando una suerte de jauría se arremolina al lado de ella detrás del Palacio de La Moneda.
Nicole viajó 14 horas en avión, desde Wellington, Nueva Zelanda, a Santiago, Chile, para auxiliar la mayor cantidad posible de perros callejeros criollos. Lo que la motivó fue el documental «Lost dogs» de la realizadora Vanessa Schulz. En ese registro los canes chilenos figuran abandonados, agresivos y hambrientos.
Nicole la hace corta: «Me conmovió mucho lo que vi». Y después se explaya: «Fue muy duro. Pensé que era mi deber viajar hasta acá para ayudar. Me gustaría mucho poder conocer a la presidenta de este país y decirle que su gobierno tiene que poner dinero en los refugios caninos para que de este modo puedan esterilizar a estos animales».
Esta neozelandesa, quien trabaja como voluntaria en una clínica veterinaria de Wellington desde los 12 años, cuenta que en su país no existen los perros callejeros. «Todos los perritos están registrados en las respectivas municipalidades. Y cada dueño, por ley, es responsable de su esterilización. Cualquier problema se controla, además, con un chip de datos que tienen implantado debajo de su piel».
Este lunes parte en avión a Punta Arenas como voluntaria. Luego continuará a Puerto Montt y también recorrerá Concepción, Iquique, Antofagasta y Valparaíso. Nicole comenta que estará trabajando junto a diversas organizaciones de protección canina. Y también entregará información sobre la tenencia responsable en los respectivos caniles.
«Voy a documentar todo este viaje. Me gustaría que después los niños chilenos vean en Youtube el video y sean educados al respecto. Que desde pequeños sepan que tener una mascota es una responsabilidad que les implicará tiempo y trabajo», anuncia.
Cae el sol sobre Plaza de la Constitución. Un animal mira fijo a Nicole y bate su rabo. Y ella dice: «La gente que supo que llegaba comenzó a contactarme por Facebook. Quedé sorprendida pues fueron muy amables y me ofrecieron ayudarme con la estada y el alojamiento. Incluso, algunos quedaron de trasladarme de una ciudad a otra. Me siento como una celebridad: nunca había recibido tanto amor».
Y concluye: «El trato es que yo sea voluntaria, que auxilie a los perritos chilenos y que les enseñe a los habitantes de este país lo importante que es esterilizar a sus mascotas. Realmente estoy muy emocionada con este viaje. Lo único que quiero es comenzar a ayudar».


