Según cuenta la tía Sonia Fried, su regalón había llegado la tarde del sábado desde Santiago con su novia brasileña. «Se veían bien, fueron a ver a mi papá que está enfermo», recuerda sin poder entender «qué puede haber pasado después».
La cuestión es que cerca de las dos de la mañana Dayane figuraba sin su Nico, sentada con unas amigas brasileñas en una de las mesas de la disco. Ahí, la modelo de piernas interminables, algo nerviosa, miraba para todos lados entre la gente que bailaba música electrónica, como si esperara algo. Pero no fue sino hasta las cuatro de la mañana que vio llegar al tenista con sus hermanos Manuel y Stefano.
Hasta ahí todo bien. Pero Massú se puso a conversar con unas amigas en la entrada del ultra Vip, que da a la terraza, y Dayane decidió de inmediato poner las cosas en su lugar. «Los vi peleando, como una pareja muy enojada», cuenta Adriana Barrientos.
La pelea, que empezó con gritos e insultos en portuñol, fue poniéndose cada vez más intensa. Hasta que la brasileña sacó literalmente las uñas y le dio un arañazo en el cuello, que mezcló con unas cachetadas y unos agarrones en su largo pelo, que esa noche Massú se había alisado especialmente. Tras la gresca, el doble campeón olímpico se fue rápidamente del lugar.
La escena conmocionó la glamorosa Kinki Beach, como recuerda Rony «Dance» Munizaga. «Yo andaba con los hermanos del Nico y justo fui al baño, pero me contaron lo que pasó». Mariela Montero agrega que «todos hablaban del escándalo».
De amor y celos
Ese amor que la pareja mostró en programas de televisión y entrevistas venía desgastado hace un tiempo por los celos de Dayane.
Es más, estos tormentosos problemas tenían a la brasileña con una tristeza insostenible, al punto que renunció a su participación en el programa de circo que prepara TVN. «Alcanzó a estar en las clases de preparamiento físico, pero nos comunicó que no seguiría con nosotros por problemas personales», dice el productor ejecutivo del espacio, Nicolás Quesille.
Igual, la tristeza es comprensible. Mello llevaba más de un año de relación con el tenista, tiempo en el que se hizo yunta de su suegra, gritó todos los puntos que el Nico hizo en los campeonatos y lloró con sus derrotas. Además, declinó una oferta para trabajar en Miami para quedarse al lado del Gladiador.
Por eso, la misma tía Sonia implora que «ojalá no hayan terminado. Son jóvenes, tienen derecho a equivocarse y Dayane es muy buena niña».
Como cada madrugada de domingo, la discotheque Kinki Beach de Concón estaba que ardía de gente ayer. Era un carrete normal, casi típico. Por ahí paseaban figuras como Mariela Montero, Nabih Chadud, Rony Dance, Adriana Barrientos y Waldo Martínez. Pero terminó mal, a eso de las cuatro de la mañana, cuando Nicolás Massú y su polola Dayane Mello pelearon con cuática en la terraza del salón Vip.
-¿Otro romance?Waldo y Mariela, peligrosamente juntos
Parece que es verdad eso que dice Mariela Montero respecto a que olvidó a Pablo Schilling, porque el fin de semana la argentina lo pasó chancho en la playa. Y en la misma discotheque Kinki Beach conversó animadamente con Waldo Martínez, el súper amigo de Massú y Marcelo Ríos. Y la verdad es que se les vio muy, muy cerquita.
-Los tres grandes amores del Vampiro
1 Romance farandulero. Por 1999 cuando las gemelas Campos estaban súper de moda, Massú se rindió a los brazos de Denisse. A la Tía Sonia la verdad es que no le caía muy bien.
2 Belleza natural. En 2004 cuando Nicolás fue al torneo de Bastad, en Suecia, se trajo a Caroline. En ese entonces ella era una gimnasta de sólo 19 años. Se la presentó DJ Méndez y duraron menos de un año.
3 Rubia debilidad. El 2005, justo para un Festival de Viña, Luciana Salazar tuvo onda con el tenista. Aparecieron en varios carretes, pero él nunca oficializó con la argentina. Otra vez, la Tía Sonia votó en contra.
-Ríos era un maestro
Tenistas y noche, mezcla explosiva
En su juventud, Marcelo Ríos también fue el señor de la fiesta y más de algún escándalo discothequero quedó anotado en su hoja de vida. Como el 2003, cuando el estudiante de ingeniería Andrés Jerez acusó al ex número uno del mundo de orinar a los hombres en el baño de una disco de La Serena. Inolvidable también es esa noche de juerga de 1999 en París, cuando, aprovechando su estadía por el torneo Roland Garros fue a bailar y justito lo pillaron abrazado a una morena de trenzas. La escena, por la que después lloró, casi le cuesta su matrimonio con Guiliana Sotela. En Reñaca también es conocida esa faceta que cultivó en sus años de soltería. Después de separarse de Quenita Larraín y durante unas vacaciones, el Chino mostró su trasero a unos reporteros que lo paparazzeaban abajo de su edificio.


