El golfista se reivindicó en el Reino Unido tras su flojo cometido en el último major
Joaquín pasa por una buena etapa, pero sin duda en el PGA Tour sería mucho más valorado, dice la especialista Nora Ventureira.
Pese a lo apacible que se ven los jugadores caminando de bandera en bandera por los pastos más cuidados del orbe, el golf guarda pasiones intensas. Así lo dejó en evidencia en el pasado Open Championship el chileno Joaquín Niemann, quien fue captado golpeando con molestia su bolso luego de no pasar el corte en su segundo major de 2025.
Aquel gesto fue raro en él y, por cierto, muy distinto a la templanza que exhibió este domingo al coronar la LIV Golf UK, que se desarrolló en el JCB Golf y Country Club de Rocester, también en el Reino Unido. Esta vez, el talagantino recibió con modestia las felicitaciones de sus colegas y solo celebró en propiedad cuando su esposa, Christina Hellema, Titi, corrió para colgarse en sus brazos.
Merced a cinco birdies y dos bogeys en las banderas 6 y 18, Niemann firmó una última tarjeta de 68 palos (-3), cerrando el campeonato con 196 impactos (-17), que le permitió mantener a raya al experimentado estadounidense Bubba Watson, de 46 años y dos veces ganador del Masters de Augusta (2012 y 2014), quien hizo temblar a los seguidores del sudamericano al ponerse a solo dos golpes del líder cuando faltaban cinco hoyos por disputar. Finalmente, sumó 199 impactos y quedó a tres del campeón.
«Lo he pasado bien y me siento bastante seguro», había dicho Niemann en la víspera de la ronda dominical. Y así fue, pese a que no tuvo el brillo de la jornada sabatina, donde registró nueve birdies, el chileno aguantó la presión para conservar la ventaja con que llegó a la jornada decisiva para sumar su quinta corona del año en la liga de capitales saudíes, en la que previamente ganó en Adelaida (Australia), Singapur, Ciudad de México y Virginia (Estados Unidos).
Pese a sus éxitos en la LIV, Niemann resiente no haber llevado sus triunfos a los majors, donde suma solo dos top 20 en 26 apariciones. «Un triunfo es un triunfo y, donde se den, son importantes. A mí me gustaría que Joaquín estuviera en el PGA Tour, donde tendría un reconocimiento más importante de parte de los golfistas», señala la comentarista internacional Nora Ventureira. «Sin duda está pasando por una buena etapa, pero sus logros están como escondidos para el resto. Es difícil verlo jugar y observo que está como marginado, perdido, por falta de difusión y exposición. Sin duda en el PGA Tour sería mucho más valorado», agrega.
El desafío deportivo de Niemann son los majors. ¿Por qué no responde en ellos como en la LIV?
«Los campeonatos mayores se manejan en forma totalmente distinta. De partida, son muchos más jugadores, el doble o el triple de los que participan en la LIV. Segundo, son cuatro días de competencia que implican una intensidad importante porque hay como un aura que rodea los majors, que son electrificantes, con una presión distinta. La diferencia parece tonta, pero entre tres o cuatro días de competencia la disposición es diferente. Lo tercero, es que ahí sí están los mejores del mundo y que las canchas son muy exigentes, preparadas por los mejores en la industria. El condimento adicional a todo esto, es que Joaquín quiere demostrar que tiene la capacidad de competir y ganar major, pero hasta aquí no ha sabido como canalizar esa presión».
Con este nuevo título, Niemann sumó otros cuatro millones de dólares a su cuenta corriente y se afianza como líder de la estadística general de la LIV con 206,79 puntos, delante del español Jon Rahm (169,16) y del estadounidense Bryson DeChambeau (136,24), restando solo dos fechas para el término del campeonato regular.
Si el talagantino termina en lo más alto del ranking, recibirá 18 millones de dólares, que lo ratificaría como el integrante de mayor éxito económico en la liga saudí, superando al estadounidense Brooks Koepka, con quien, hasta mayo del presente año, estaba igualado en victorias individuales e ingresos estimados en 63 millones de dólares.
El triunfo de Niemann fue valorado por otros integrantes del circuito, ya que esta victoria ocurre solo días después de que se conociera el término de la relación con su caddie de los últimos cinco años, Gary Matthews, quien fue reemplazado por Diego Salinas, y de su entrenador desde 2018, Eduardo Miquel, cuyo sucesor no ha sido confirmado hasta aquí.


