Se atascó en malla protectora y la nana no oyó el llanto, pues tenía la música muy fuerte
El pequeño de dos años y cuatro meses fue rescatado por un carabinero de Vitacura.
Desde la calle la escena era tremenda: un niño colgaba ayer al mediodía desde el balcón de un sexto piso en Vitacura y nadie hacía nada.
El pequeño de dos años y cuatro meses estaba atascado desde la cintura, con la cabeza y la mitad del cuerpo hacia el vacío, en el orificio de una malla de seguridad a la que se había trepado quién sabe cómo. El balcón era de un departamento del edificio ubicado en calle La Luz 3040.
Estuvo media hora tambaleando, chillando de susto, hasta que los obreros de una construcción que está justo al frente del edificio llamaron a un fono de emergencias.
«Pensé que se iba a tirar para abajo, el pobrecito colgaba de la cintura. Lloraba y gritaba tan fuerte que se escuchaba de acá, con el ruido de los autos y todo», dijo Fernando Alonso, vendedor ambulante de choclos y tunas que trabaja en la rotonda Pérez Zujovic, justo frente al balcón.
José Luis Cabello fue el carabinero que llegó al lugar. «La caída del menor era inminente», contó el cabo de la comisaría de Vitacura, quien subió corriendo las escaleras y tuvo que golpear la puerta del departamento varias veces antes de poder entrar. Sucede que en el interior, la nana que estaba cuidando a la guagua estaba pasando la aspiradora y con música a todo volumen. Por eso no escuchó el llanto del niño.
Cabello recuerda que al llegar al balcón vio al pequeño «próximo a caer. La red estaba perdiendo su anclaje por la presión y el peso del menor hacía que se aflojara más. La sujetaban solo unos broches. El temor era que al llegar al sexto piso el desenlace fuera diferente, no había mucho tiempo. Hubo una intervención divina de estar nosotros cerca, de poder llegar a tiempo y evitar una desgracia», describe.
Ana, la mamá de la guagua, había salido de compras con sus dos hijos mayores. A las pocas horas del rescate llamó a un maestro para reparar la malla rota y solo declaró que «fue un descuido de la nana».
La empleada, recuerda el cabo Cabello, «se complicó con nuestra presencia, no tenía contacto visual con el niño, porque estaba en el dormitorio». A pesar de todo, no perdió el trabajo, pues «lleva muchos años con la familia y está muy comprometida con la crianza de los menores», aseguró el carabinero.
Obrero llamó al 133
Dramático audio: «El niño se va a lanzar»
Operadora: Carabineros, ¿cuál es su emergencia?
Obrero: Estoy acá en rotonda Pérez Zujovic, hay un edificio frente a la obra donde estamos trabajando y hay un niño chico, como de unos cinco años, que está gritando y se va a lanzar, hay una malla que lo está sosteniendo. Parece que está solo el niño.
Op.: ¿En qué piso es eso?
Ob.: En el sexto más o menos. Hace rato que está el niñito gritando (…).
Op.: ¿Está en el balcón?
Ob.: Sí, está en el balcón. Está en la malla y está gritando. Estamos todos mirando aquí, habemos un lote grande mirando aquí.
Luego, el cabo Cabello dice agitado a su central: «El menor está colgando por la ventana. Al parecer está solo. Acabo de identificar, por intermedio del conserje, el departameto, así que voy a ingresar».
Cenco: Comprendido, comprendido, 37, solicite de inmediato Bomberos al lugar.
Cabello: Cenco, descolgué al menor, descolgado el menor. JP, la patrulla llegó a tiempo. Realmente esto no sé cómo graficarlo: el menor estaba colgando de una malla del sexto piso.


