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Autor de la Foto: MARIOLA GUERRERO
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Autor de la Foto: MARIOLA GUERRERO
La mamá de Steffi, Leo y Eva Méndez lleva dos años en Chile
Dejó Suecia, se separó de su segundo marido y ahora trabaja como cajera en un bar en Valparaíso. «Estoy feliz acá», dice.
Daniela Torán
Sentada en el living de su casa en el sector de San Roque, en Valparaíso, Ninoska Espinoza (37) cuenta que le queda poco tiempo ahí. Quiere algo más pequeño porque esa casa de tres pisos ya le queda grande. «Me voy a cambiar pronto. Paso muy poco tiempo acá y estamos solas con la Martina, mi hija menor», cuenta la ex esposa de Dj Méndez y madre de Steffi (19), Leo junior (17) y Eva (14).
Recuerda que a principios de noviembre fue la última vez que estuvo con sus cuatro hijos, todos juntos. «Fue para la ceremonia de bautismo de Evita. Nos juntamos todos en la casa de Chicureo del Leo (Dj Méndez). Antes habíamos estado juntos para el estreno de la película Maldito Amor, donde actuó la Steffi. Es difícil que nos juntemos. Ya son grandes y hacen sus cosas. Además, viven en Santiago. Pero siempre estamos conectados por teléfono o WhatsApp. A veces me vienen a ver y otras voy yo», explica esta mujer que ha armado su vida siguiendo la de sus hijos.
Para Ninoska, cambiarse de hogar es como un trámite. «He armado y desarmado mi casa muchas veces para estar con ellos, así que no me complica uno más», dice. Lleva dos años en Chile, después de vivir más de 25 en Suecia, país al que llegó cuando tenía siete años.
«Nací en Viña del Mar, pero cuando era chica nos fuimos con mi mamá porque mi papá se había ido el año 79 a Estocolmo a probar suerte. Nunca me acostumbré. La vida allá es excelente, te dan muchas oportunidades, la salud y educación es gratis. La vida es buena, pero muy fría. Puedes estar diez años viviendo en el mismo lugar y no conoces a tu vecino. Es muy antisocial, no te hablas con nadie, cada uno vive su mundo, son apagados», recuerda.
-¿Cómo fue tu vida allá?
-Prácticamente conocí a mi papá allá porque él se fue cuando yo era muy chica. Después nació mi hermana (25) y luego mi hermano (21). Fui a un colegio de puros suecos. Era la única «cabeza negra» como les dicen ellos a los latinos. Se me hizo un poco difícil, me hacían a un lado, se burlaban cuando hablaba, aunque no tuve problemas grandes de racismo, porque pasaba piola. A los siete meses empecé a hablar mejor sueco.
-¿Cómo conociste a Dj Méndez?
-Lo conocí a los 16 años en una fiesta de chilenos. Fue mi primer pololo de verdad. A los 18 nos fuimos a vivir juntos y quedé embarazada de la Steffi (19). Estaba terminando el colegio y había entrado a estudiar contabilidad. Nos casamos y después tuve al Leo y a la Eva.
-¿Cómo fue quedar embaraza a los 18?
– Fue planeado, pero la verdad fue como jugar a las muñecas, porque en ese tiempo era bien mamona. Aunque no me arrepiento de nada. Me tocó una buena pareja, no estuve sola.
Lo viví bien. Aprendí muy joven, pero fue bueno, porque ahora tengo 37 y mis hijos están grandes, me falta la Martina (5) nomás.
-¿En qué trabajabas allá?
-De cajera en una juguetería, junto con el Leo, que era reponedor, pero después él se dedicó a la música y yo seguí en la juguetería. En el año 98 empezó a tener popularidad. Fue un cambio bien brusco porque pasamos de estar juntos a casi no verlo por las giras. Hasta que el 2001 nos separamos. Desde el comienzo, decidimos compartir el tiempo con los niños por igual, una semana él y otra yo. No tuvimos problemas, como papá el Leo es un siete.
-¿Qué pasó contigo después de la separación?
-Estuve soltera tres años y seguí trabajando, hasta que en diciembre de 2005 el Leo se vino a vivir a Chile y los niños quisieron acompañarlo. Yo no aguanté mucho tiempo allá y tres meses después, también regresé. Vendí todos mis muebles, me vine a vivir cerca de ellos, en Valparaíso, y me puse a trabajar como vendedora en una tienda de retail.
-¿Cómo te tomaste que ellos decidieran irse con el papá?
-Es que ellos siempre han sido muy apegados a él. Y yo siempre he tratado de respetar lo que decidan. Además, tampoco estaba muy convencida que se criaran en Suecia, con ese sistema tan frío.
-Regresaste a Chile después de mucho tiempo.
-Fue genial. El sol era lo mejor. Me sentí cómoda de inmediato. Después comencé otra relación, me casé y tuve a la Martina, que también nació en Suecia, porque en el 2008 fuimos a visitar a mis papás. Justo en ese momento, mis otros hijos quisieron volver a Estocolmo. Yo no quería volver a vivir allá, pero ellos se devolvieron y me quedé. Tuve que armar otra vez una casa en Suecia. Meses después, Leo también se fue a Estocolmo.
-Y otra vez te volviste a Chile.
-Sí. El 2010 Leo retornó a Chile y los niños se quedaron conmigo. Pero a los meses, a la Steffi le picó el bichito de estar con su papá. Además, estaba en la época media rebelde de la adolescencia. Tenía como 14 años. Se volvió a Chile y después la siguió el Leíto. La Eva se quedó conmigo. A los meses empezaron lo del reality («Los Méndez», en TVN). El 2012 traje a la Eva de vacaciones a Chile y se quiso quedar. Yo ya no tenía ganas de desarmar mi casa otra vez, pero lo hice y me vine con ellos otra vez.
-¿Qué te pareció que tus hijos salieran en un reality?
-Bien. No me complicó. Yo hablé con ellos y entendieron lo que significaba hacer pública su vida. Además que confío en el Leo, él nunca haría nada que los pudiera perjudicar.
-¿Te tuviste que rearmar otra vez?
-Sí, empecé a trabajar de anfitriona en supermercados. A principios del 2014, me separé y tuve una mala racha en lo laboral. Ahora estoy feliz, tengo una pareja hace unos meses, un hombre increíble, estoy cerca de mis hijos y tengo dos trabajos. Soy garzona en un restaurante y algunos días trabajo de cajera y anfitriona en un bar.
-El mismo trabajo que hacías en Suecia
-Claro, pero es distinto. Acá no puedes tener la misma vida que en Suecia siendo cajera o garzona. Allá los sueldos son buenos, no hay gran diferencia con lo que gana un doctor. Pero la vida también es más cara allá.
-¿No te dan ganas de volver?
-No, me encanta Valparaíso. Prefiero trabajar el doble, pero estar acá. Me siento más alegre. Ya no me muevo de Chile.
Mamá de Steffi Méndez: «Mis hijos son aterrizados»
Ninoska cuenta que a pesar de estar separados, de las diferencias económicas y la distancia con Dj Méndez, forman una gran familia. «Cada uno tiene su vida, pero nos llevamos bien. Siempre estamos todos juntos para los momentos importantes. Mi pareja me acompaña y yo me llevo súper bien con Marcela (actual esposa de Leo)».
-¿Cómo viste que Steffi se fuera a vivir con su pololo a los 18?
-Buenísimo. Yo también me fui a los 18. Solo le dije fue que si se iba no volviera, que aperrara y que aprovechara de disfrutar, que después tuviera guagua. Ella es súper responsable.
-Eres relajada como mamá.
-Con el Leo no somos sobreprotectores, porque nos interesa que sean seguros, que si se caen, se aprendan a parar. Son bien independientes, pero cuando se desordenan, les ponemos orden. Más él que yo, porque soy corazón de abuela. Mis hijos están bien criados, son aterrizados, saben lo que es ganarse la vida. Cuando vienen a mi casa, saben que no hay nana y que todos tienen que cooperar. Yo me encuentro buena madre. Le di la oportunidad al Leo de ser papá y mamá al mismo tiempo y yo sé que eso él lo agradece, porque es algo que en Chile no se da.


