Javiera Arcos, esposa de Omar Carabalí, cuenta cómo vivieron su gran noche en Brasil
Lo que él está haciendo es aprovechar el voto de confianza, primero de Paqui, que fue quien lo trajo a OHiggins, y ahora del profe Lucas Bovaglio, agrega la compañera del arquero héroe de OHiggins.
Pegada al televisor en su casa de Buin, Javiera Arcos terminó con los nervios de punta este miércoles. Junto a sus hijas Rafaela (9) y Rebeca (6), la esposa de Omar Carabalí cerró los ojos frente a cada penal que dispararon los jugadores de Bahía y estalló en júbilo cuando el arquero contuvo el tiro de Everton Ribeiro, que timbró a OHiggins el boleto a la Fase 3 de la Copa Libertadores. «Estábamos muy nerviosas, pero felices. Las niñas estuvieron cantando canciones todo el miércoles y este final fue increíble», relata la compañera de toda la vida del héroe de la noche en el Arena Fonte Nova.
Más que nadie Javiera conoce las penas y dichas que su esposo ha guardado desde que a los 13 años se puso los guantes, siguiendo los pasos de Wilson, su padre, que también fue arquero y llegó a defender a la selección ecuatoriana de fútbol.
«No esperábamos esta oportunidad ni en el mejor de los sueños, pero al final se dio todo a favor y gracias al trabajo, porque nada de esto es suerte. Es constancia y el premio de Dios, como dice mi Omi», agrega ansiosa de volver a abrazar a Omar.
¿Cómo vivieron el partido, Javiera?
«Uff, con mucho nervio, pero mis hijas terminaron felices. Estuvieron todo el día cantando canciones de la barra, que se aprenden en el estadio. Ellas son chiquititas, no entienden tanto, aunque la mayor sí comprende harto más y lo único que quiere es que el papá vuelva a casa pronto».
A todos les quedó marcado el rito que realizó antes de cada penal. ¿Usted lo había visto hacer esto a Omar antes?
«Él me comentaba de un arquero antiguo al que se lo vio hacer, pero nosotros somos cristianos y lo único que hacemos es creer en lo que el Señor dice que va a hacer. Más que un ritual, es nuestro estilo de vida, que es vivir en Cristo».
¿Cree que Carabalí está en su mejor momento a los 28 años?
«Yo creo que está volviendo a tener esa confianza. Lo que él está haciendo es aprovechar el voto de confianza, primero de Paqui, que fue quien lo trajo a OHiggins, y ahora del profe Lucas Bovaglio, porque no es fácil volver a empezar con técnico nuevo. Y el DT ha sido clave en empoderar a todos. Por eso Arnaldo (Castillo) está en un muy buen momento, igual que Martín (Sarrafiore) o Pancho (González)».
Habla de OHiggins más como una familia que de un equipo.
«Es que es eso, justamente. Acá formaron un camarín muy sano, las esposas también, todas tenemos muy buena relación, y eso se ve poco en el fútbol. Te lo digo yo».
¿Siente que esta actuación fue una revancha para Omar, luego de lo duro que lo trataron por el error frente a Colo Colo?
«Claro, la gente por ahí cree que se quiere dejar perder, pero son cosas de los partidos, son resultados, por ahí tomar malas decisiones, pero vemos que al final Dios siempre respalda el trabajo honesto».
¿Está muy ansiosa de abrazarlo?
«Sí, pero tienen un partido seguido, así que lo más probable es que queden concentrados. Así que vamos a tener que aguantarnos hasta después de Palestino».


