Clásico destilado de caña se vuelve premium: Don Papa, de origen filipino, cuesta $60.000 la botella
En un verano particularmente caluroso, el público está buscando alternativas más frescas, como la coctelería tiki.
Se puso premium
Si sabe un par de cosas sobre licores, ha de recordar que el hoy sofisticado gin tenía tan mala reputación que hasta se le acusaba de causar ceguera. Y, bueno, para aquellos nacidos hace más de un par de décadas en estas latitudes, el ron puede evocar borrosos recuerdos y temporales amnesias, sin duda culpa de la precaria oferta disponible de este destilado de la caña de azúcar, clásico del Caribe (pero no sólo de ahí).
Jecar Alfaro, gerente de ventas de Alasrocas.cl (https://goo.su/dsa0q3), aclara que todo ha cambiado. Y la llegada de rones de primer nivel ha ayudado a ir dejando atrás su vieja fama. «Las marcas y los bares hemos ido presentando mejores productos y propuestas más allá del mojito. La gente está más abierta no solo a probar, sino también a aprender y a pagar un poco más por las experiencias. Hay un fenómeno de ‘premiumización' en el mundo del destilado: la gente está mejor informada y demanda una mejor calidad», establece.
¿Ejemplos? El ron Don Papa, destilado en las Filipinas y con una botella de diseño llamativo, que cuesta $59.990. «Es muy diferente a lo que acostumbramos acá, por el origen de su caña y el agua proveniente de suelos volcánicos de la base del monte Kanlaon. Muy lejos de Centroamérica, su añejamiento se da en un clima único. El resultado es un ron con notas a frutas confitadas, miel y vainilla balanceados con algunos perfiles cítricos, que se puede beber directamente de forma muy placentera», promete Alfaro.
También está el Ron Bush, de origen irlandés, mezcla a base de ron de Guyana con frutos y especias tropicales: Original Spice trae jengibre, vainilla y toffee; Tropical Citrus, piña, cítricos y maracuyá; Passion Fruit & amp; Guava, maracuyá y guayaba; Fresh Mango, mango.
¿Cómo convencería a alguien de invertir en un ron caro?
«Que parta de menos a más, probando cosas más accesibles como Bush en bares de especialidad o restaurantes, y luego que vaya por ofertas en el
Tiki Taka
Se dice que no hay nada nuevo bajo el sol, pero este verano el sol ha pegado extremadamente fuerte. Por eso Jonathan Parra, socio de Bar y Vuelvo, cree que la gente persigue cócteles frescos: mojitos, daiquiris y otros derivados del ron. Es lo que se llama coctelería tiki, estilo inspirado en las islas del Pacífico, con esos vasos que vienen con paragüitas y evocan alegría. «Tenemos varios productos influenciados por la cultura tiki, como un mojito con ron blanco y toques de coco o la piña colada, un infaltable de los lugares más caribeños», señala.
Algunos rones cuestan más de sesenta mil pesos.
«Y hay otros muchos más caros. Con la migración venezolana volvió el ron dorado, porque es un producto muy apetecido por su cultura».
Ron zombie
La Ronería destaca en el Barrio Italia con una propuesta poco explotada en Santiago: un bar dedicado al ron, con más de 80 etiquetas y reversiones de clásicos, como el Kingston Negroni o el Ron Sour. Juan Yunes, bartender, admite que les ha tocado enfrentar la antigua reputación del destilado: «El ron tiene cierta mala fama por marcas de hace mucho tiempo. Estamos tratando de educar al cliente y hacerle ver que es un destilado que vale la pena consumir», señala.
¿Cuál es el cóctel con ron más difícil de preparar?
«Yo diría que el zombie. Incluye tres tipos de ron: uno jamaiquino, otro dominicano y otro cubano. Es un cóctel muy alcohólico y largo, difícil de equilibrar». mercado».


