Broma del Conservador de Bienes Raíces de Aysén
Julio Angulo estuvo detenido en el aeropuerto El Tepual y quedó citado a declarar en la X Región.
Si hace pocos días cundió el pánico por unas horas en el aeropuerto La Florida de La Serena por culpa de un hombre que dijo andar con una bomba entre sus pertenencias, ahora volvió a ocurrir lo mismo, pero en el terminal aéreo El Tepual, de Puerto Montt.
Una nueva falsa alarma, que esta vez tuvo como protagonista ni más ni menos que al Conservador de Bienes Raíces de Aysén, el abogado Julio Angulo Matamala. Y su desliz consistió apenas en decir, a modo de broma, claro está, que traía una bomba molotov.
Una inofensiva salida de libreto -dirían algunos- que le significó ser detenido y llevado hasta un retén de Carabineros, además de ser citado a declarar ante la Fiscalía de Aviación de esa ciudad.
A las 14.30 horas del domingo, el funcionario de 64 años se encontraba a punto de tomar un vuelo con destino a la XI Región, pasando por los controles de seguridad regulares como cualquier pasajero. Pero, según testigos, Angulo se habría mostrado impaciente por tomar pronto el avión, ya que temía perderlo.
Ante la demora que le estaba significando el trámite, el abogado ironizó un par de veces en voz baja con que probablemente nadie de Al Qaeda querría hacer estallar una bomba en ese vuelo regional. No menos pícaro, el que estaba detrás suyo le siguió el juego.
Mientras tanto, la fila seguía avanzando lentamente.
Tanto así, que justo antes de someterse a las paletas detectoras de metales, terminó de perder la paciencia y mencionó en voz alta que ahí habría llevado «una molotov», indicándose el banano que portaba.
Y todo cambió.
Algunos pasajeros pusieron cara de circunstancia, otros se rieron, pero no hubo mucho más revuelo que eso. Cuestión aparte, ni rastro de bomba molotov, pero igual fue entregado a una patrulla de Carabineros y conducido al retén de Las Quemas, donde permaneció hasta pasadas las siete de la tarde.
Solo después de que le constataran domicilio y lo citaran a declarar, quedó libre y pudo embarcarse en un avión que lo llevara de vuelta a Aysén.


