Pueden ocasionar problemas en los satélites y afectar tanto a internet como a la telefonía y la televisión
La actividad solar también crea fenómenos como las auroras polares en el cielo. Usuarios del sur de Chile las fotografiaron y compartieron en redes sociales.
El Centro de Predicción del Clima Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) emitió una alerta de tormenta solar. Según la advertencia, se han observado varias llamaradas solares intensas en los últimos días, generando preocupaciones por posibles tormentas geomagnéticas que podrían impactar la Tierra.
La alerta especifica que se espera que estas condiciones persistan desde el viernes 10 hasta el domingo 12 de mayo. Durante las primeras horas del sábado, de hecho, el Centro de Predicción del Clima Espacial informó sobre la detección de una llamarada solar de clase X, una explosión extremadamente potente y energética capaz de liberar enormes cantidades de energía en forma de radiación electromagnética.
Según el NOAA, estas manifestaciones solares pueden provocar tormentas geomagnéticas al dirigirse hacia la Tierra, lo que representa riesgos significativos para los satélites y las comunicaciones. De hecho, pueden interferir con la telefonía, Internet, sistemas de televisión y conexiones satelitales, e incluso interrumpir la red eléctrica.
Auroras polares
La actividad solar, además de influir en diversos aspectos de nuestro planeta, provoca fenómenos de fascinación como las auroras polares. Estas pueden manifestarse como las célebres auroras boreales en el hemisferio Norte, o como las auroras australes en el hemisferio Sur. De hecho, usuarios de todo el mundo compartieron durante la noche de este viernes y la madrugada de este sábado la magia de estas auroras en fotos que compartieron luego en las redes sociales. En ellas se apreciaba una inusual paleta de colores que iluminaba el cielo nocturno. La Red Geocientífica de Chile, de hecho, calificó el fenómeno como histórico para el extremo sur de Chile y compartió fotos tomadas desde ciudades como Punta Arenas y Puerto Natales.
El geólogo Diego Zamorano, perteneciente a la Red Geocientífica, cuenta que las auroras polares (o australes, si ocurren en el hemisferio sur) se forman cuando el sol libera parte de su masa durante una explosión, lo que desencadena una tormenta solar que envía una gran cantidad de partículas cargadas al espacio. «Estas partículas pueden viajar en dirección a la Tierra interactuando con el campo magnético terrestre que las desvía en dirección a los polos», explica. «Aquí, las partículas cargadas que vienen del sol excitan a los átomos de la atmósfera polar provocando este espectáculo de luces rojizas y verdosas visibles durante la noche. Por lo general ocurren muy cerca de los polos en territorio antártico, pero durante tormentas solares mayores pueden ser visibles en regiones más lejanas como la Región de Magallanes, Ushuaia (Argentina) y el sur de Nueva Zelanda.
Nicolás Butorovic es licenciado en Ciencias y Climatología y trabaja la Universidad de Magallanes. Desde Punta Arenas cuenta que estuvo la tarde del viernes monitoreando el cielo. «Leí que las auroras era muy grandes, muy expansivas, y que ya se estaban viendo en Punta Arenas», cuenta.
A las siete de la tarde del viernes salió de su casa. «Anduve como una hora caminando, anduve por el cerro La Cruz, con un grado y medio de temperatura, hasta que de repente, cuando estaba en la calle Errázuriz, en un sector de casas antiguas, vi el color rojo en el cielo».
Butorovic sacó su celular Samsung S23 y apuntó hacia arriba. «Nunca había visto una aurora, como que me emocioné un poco», cuenta. «Nosotros vivimos en una zona de mucha nubosidad, pero cuando salí de mi casa estaba despejado. Entonces pude observar durante unos cinco minutos la aurora, hasta que desapareció».
Según Diego Zamorano, de la Red Geocientífica, es más factible ver las auroras boreales en ciudades cercanas al polo norte como Islandia o Noruega, mientras que para observar las auroras australes, casi se necesita estar en la Antártica. «Excepto en eventos de tormentas solares grandes como en este caso», afirma. «Cuando está despejado se puede observar en forma de arcos y bandas irregulares que bailan en la atmósfera. Mientras que cuando está nublado, el cielo se ilumina completamente con las auroras variando rítmicamente en intensidad de color», detalla.


