Las gracias de la mascota regalona de Santa, contadas por Lucha y Feña
El reno es el otro personaje que se roba el show en la lejana Rovaniemi, donde no solo va al frente de los trineos. Este pueblo, que se ubica en el Círculo Polar Ártico, recibe a millones de visitantes durante todo el año. Ojo con las hamburguesas.
Un paseo en trineo tirado por un reno es una experiencia que los amantes de la Navidad sueñan con disfrutar alguna vez en la vida. Y en Rovaniemi es uno de los imperdibles.
Estos animales pesan hasta 300 kilos, en el caso de los machos. Aunque los que habitan en el pueblo de Santa Claus están acostumbrados a los turistas, y son generalmente dóciles, hay una indicación cuando se interactúa con ellos: «Solo nos advirtieron que no debemos tocarle la cabeza al reno», describe Feña. «También los fuimos a visitar a la granja y les dimos de comer», añade.
Lucha revela una sabrosa anécdota que vivieron en un restaurante: «La comida allá es muy normal, internacional. Salvo una vez que mi suegra se sirvió carne, pero nunca vimos los letreros y era de reno. Así que la dejó de comer? Allá te sirven hasta hamburguesas de reno. Y estamos acostumbrados a las de vaca, así que eso fue medio raro».
El frío es otro tema, aunque esta es la mejor época para visitar la ciudad, dada la cercanía con la Navidad y ver las auroras boreales de madrugada: «Nevaba con viento, había -10 °C en promedio. Y era medio loco que a las 3 o 4 de la tarde ya estaba todo oscuro, pero la gente seguía haciendo su vida normal y paseando, bien abrigada eso sí», dice Aymar.


