Acá se han roto las confianzas, dijo el presidente electo, José Antonio Kast, al abandonar la reunión
El mandatario electo apenas se tomó un café con leche en los menos de diez minutos que duró el encuentro, a puertas cerradas.
José Antonio Kast ingresó a La Moneda por la entrada que da al plaza de la Constitución. Faltaban cinco minutos para ocho de la mañana de este martes. De buen ánimo, el mandatario electo estrechó la mano de los carabineros de la guardia de palacio y se dirigió, junto a su asesor de confianza, Cristián Valenzuela, hasta el salón amarillo en el segundo piso, espacio reservado para reuniones Vip y encuentros privados del Presidente de la República.
Desayuno fallido
Allí tendría lugar la reunión agendada con antelación con el Presidente Gabriel Boric, para conversar sobre el proceso de traspaso del mando, incluida la polémica del cable submarino chino de fibra óptica y los problemas que le puede generar a Chile con las superpotencias China y Estados Unidos, literalmente, un asfixiante zapato chino que el gobierno entrante heredará.
Según conocedores del encuentro, los ánimos, siendo las 7:59 am, seguían aún distendidos. Kast observaba el decorado del salón, destacando un cuadro de José Miguel Carrera, cuando personal de palacio le dijo que Boric ya estaba listo para recibirlo. Ingresó a la oficina privada del actual mandatario, se alcanzó a servir un café con leche, y mirar de reojo unos apetitosos sanguchitos aliados jamón queso calientitos, colocados en una mesa, que no alcanzara a probar.
La entrevista
La noche del lunes en una entrevista concedida a Mega, Boric afirmó que se comunicó con Kast para informarle la situación del cable chino. Según el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, el 18 de febrero, Boric llamó a Kast y hablaron durante 16 minutos, de varios temas, entre ellos, el cable de fibra óptica. Kast planteó que le dieron un «enunciado» del tema, sin detalles. Es más, en un posterior punto de prensa el mandatario electo afirmó que el 13 de febrero se reunió el futuro ministro de Transportes Louis de Grange, con el actual titular de dicha cartera, Juan Carlos Muñoz, y que éste no dijo nada sobre el cable (según él mismo reconoció, había «guardado» esa información para conversarlo en la bilateral de Telecomunicaciones)».
Volviendo a la cita en La Moneda, conocedores de dicha reunión comentan que antes de que Kast se acabara su café con leche, le pidió a Boric que aclarara públicamente qué tipo de información le entregó sobre el cable chino. Molesto, el actual mandatario habría dicho que no se pensaba «retractar», y que no tenía nada que aclarar. Ante ello, Kast le habría respondido: «Acá se han roto las confianzas», y dio sus sorbos finales a su cafecito. «Bueno, entonces nos vemos el 11 de marzo (para el cambio de mando)», exclamó Boric, y se pararon. Los sanguchitos ahí quedaron servidos sin que nadie los probara.
Bilaterales
Tras un silencio incómodo y diez minutos después de iniciado el encuentro, Kast y Boric aparecieron en salón Amarillo, donde esperaban los futuros ministros de Transportes, Louis de Grange; de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna; Justicia, Fernando Rabat; Desarrollo Social, María Jesús Wulf; y Hacienda, Jorge Quiroz, cuya presencia, según conocedores de la fallida cita, no fue muy bien vista en el actual gobierno ya que no tenían ánimo de tocar el tema del déficit fiscal y hacer «noticia» de aquello. La idea era que se juntarán con los actuales ministros, encuentro que no se realizó.
A las 8:20 Boric bajó de su oficina y le dijo a la prensa que el 20 de febrero trató de comunicarse con Kast, «insistentemente», para entregarle detalles del cable chino, pero que éste no le respondió. «El presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación, antes, y como eso es falso, y no lo voy a hacer», comentó el mandatario. Más tarde Kast aseguró que no contesta números «desconocidos». «No contesto números desconocidos ni a todas las llamadas y muchas veces les digo: mándenme un whatsapp. No tengo ningún whatsapp del Presidente»
El quiebre
Del enredo del cable chino, se pasó, acto seguido, a un quiebre de relaciones. «Le ponemos término al proceso de traspaso que habíamos iniciado, porque no confiamos en la información que se nos está entregando», lanzó Kast, acusando falta de transparencia del gobierno, no solo en cuanto al cable de fibra óptima sino a distintas materias, como la «grave situación fiscal que afecta a nuestro país», o los «amarres» de funcionarios públicos.
Y anunció la creación de una «fuerza de trabajo administrativa que comienza hoy día para poder tener la mayor cantidad de información y poder contrastarla con los datos que nos entreguen una vez que asumamos el gobierno. También le vamos a plantear a las distintas bancadas, a los parlamentarios que hagan una revisión de cada uno de los informes de las solicitudes de información vía transparencia», remató.


