Cifra de reclamos por postes y cables en mal estado se dispara: de 174 en agosto 2023 a 4.331 en agosto 2024
Huechuraba y Colina fueron las comunas más golpeadas: 6.514 y 5.780 clientes sin luz, respectivamente.
Según el reporte de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), la mañana de este jueves se contabilizaban 12.928 clientes sin luz en la Región Metropolitana. Las comunas de Huechuraba y Colina fueron las más afectadas, con 6.514 y 5.780 clientes sin suministro, respectivamente.
Aunque para las 14 horas la situación había mejorado, con 3.370 afectados, Huechuraba seguía siendo una de las comunas más afectadas, con 1.343 clientes sin electricidad, mientras que Puente Alto -la segunda más afectada a esa hora- registraba 1.468 afectados.
De 175 a 4.331
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) revela un dato alarmante: en lo que va de agosto, ha recibido 4.331 reclamos relacionados con postes o cables en mal estado, tanto en la vía pública como en domicilios particulares. Esta cifra es significativamente más alta que la registrada en agosto del 2023, cuando se recibieron solo 175 reclamos.
Desglosando los datos, se observa que entre el 1 y el 19 de agosto de este año, se presentaron 3.668 reclamos contra Enel Distribución Chile, 544 contra CGE y 99 contra Enel Colina. En comparación, en todo el mes de agosto de 2023, se registraron 83 reclamos contra Enel Distribución Chile, 91 contra CGE y solo 1 contra Enel Colina.
Estas cifras dan cuenta de un aumento preocupante en la cantidad de problemas relacionados con la infraestructura eléctrica en la Región Metropolitana.
Los postes
Además, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) informa que entre los años 2023 y 2024 atendieron 148 situaciones en las que cables representaban un peligro para la ciudadanía. Aunque no tienen cifras exactas para este año, estiman que han experimentado un aumento significativo en este tipo de incidentes.
Subtel afirma que, al igual que en el pasado, han notificado a las compañías responsables para que retiren u ordenen los cables peligrosos, en respuesta a solicitudes de diferentes municipios. Esto indica que el problema de la infraestructura eléctrica deficiente no es solo responsabilidad de las empresas de servicios, sino que también involucra a las autoridades locales y a la falta de mantenimiento y supervisión adecuados.
Francisco Hernández, ingeniero civil experto en estructuras, advierte que el viento es un factor importante en el diseño de postes de tendido eléctrico. «Las estructuras, como los postes, están diseñadas para resistir la presión generada por el viento», dice Hernández, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes. «Esta presión se determina en función de las velocidades máximas esperadas del viento en cada zona del país. Por ejemplo, la Norma de Viento NCh 432 establece velocidades básicas del viento de 120 km/h para Santiago y de 200 km/h para Punta Arenas. Estas presiones se aplican en función del área expuesta del sistema estructural, su geometría y aerodinámica. Además, otros factores como las condiciones topográficas y el tipo de exposición de la estructura (como en zonas más abiertas, como las costeras, donde se consideran mayores cargas) también influyen en la resistencia de las estructuras».
Álvaro Peña, ingeniero civil en construcción, también advierte la relevancia del factor del viento. «Es fundamental en la evaluación de la vida útil de los postes de tendido eléctrico en Chile, especialmente debido a la geografía, ubicación geográfica, tipo de suelo de fundación y condiciones climáticas diversas del país», afirma Peña, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. «La corrosión, en particular, es un proceso que puede acelerarse en ambientes costeros debido a la presencia de cloruros, o en áreas industriales o mineras con ambientes que aceleran la degradación del material. Además, el desgaste por uso, como el continuo tensado, destensado de los cables o cables en desuso que actúan como carga muerta en el sistema, contribuye al deterioro de las estructuras a largo plazo. En este contexto, el viento no solo actúa como una fuerza directa, sino también como un catalizador que agrava otros procesos de deterioro».
Para mitigar estos efectos, señala, es recomendable despejar los cables de telecomunicaciones que actualmente están en desuso.


