Hija del senador en lanzamiento de La estrella y el arco iris
Marcela Cubillos, la coautora y pareja del parlamentario, asegura que siguen siendo amigos del Presidente.
Son la nueve de la mañana y en el hotel Ritz-Carlton todo es actividad gracias al lanzamiento de «La estrella y el arco iris», el libro de Andrés Allamand y su pareja, Marcela Cubillos, que amenaza a La Moneda con develar hasta los más profundos conflictos de la campaña que llevó a Sebastián Piñera al poder.
Mientras el senador RN se nota algo nervioso, Olivia, la mayor de sus hijas hace todo por calmarlo. Le toma la mano y lo abraza ante la mirada tierna de Marcela, quien, luego de asegurarse de que todo está en regla, da inicio a la íntima presentación, reservada sólo para los editores de los principales medios del país.
Tan bella como su hermana Ignacia, la gran diferencia entre las hijas del parlamentario está en que mientras la protagonista de «Mujeres de lujo» se mantiene lejos de la actividad de su padre, Olivia lo ayuda en todo lo que puede. Tanto así, que como artista plástica no dudó en hacer su aporte al libro. «La tapa la hice yo, pero no diré nada más. Prefiero no hablar, porque esta familia está muy pública. Too much», contaría más tarde.
Allamand habla y habla ante el ramillete de periodistas. «Las campañas se parecen más a las tormentas eléctricas que a los lagos tranquilos y parte de eso es lo que queríamos mostrar, una campaña presidencial por dentro. Donde hay diferentes opiniones y aproximaciones, y bueno, donde es el candidato presidencial quien decide», explica con tono casi pedagógico.
A la salida, un mar de reporteros se le tira encima. Apenas puede hablar, pero se las arregla para asegurar que nada ha cambiado entre él y Piñera. «No estoy distanciado del Presidente», insiste una y otra vez.
A su lado, Marcela siempre calmada toma el control y enfrenta las preguntas.
-¿Allamand aún es amigo de Piñera?
-Sí, bueno, obviamente con el Presidente tú no hablas día por medio, ni cada cinco minutos. Ahora es otro el sistema, pero ellos mantienen una historia de trabajo conjunto y yo creo que eso es muy válido.
-¿Aunque se peleen?
-¡Pero imagínate cuántas veces! O sea, yo a estas alturas me entero por lo que leo, porque Andrés no me cuenta más.
-¿Hay algo en que se hayan autocensurado para evitar críticas?
-A ver. Los dos somos personas extraordinariamente respetuosas y obviamente las cosas que no se hicieron públicas en la campaña no las íbamos a hacer públicas ahora.
-¿Este es el libro de los picados?
-No, nada que ver. Este es un libro que cuenta la historia de un éxito.
-Éxito del cual quedaron excluidos.
-No, tal como tomé la decisión de dejar la Cámara e irme a trabajar por Piñera, en junio empecé a hablar con el rector de la Universidad Mayor, porque quería dejar la primera línea de la política. Siempre quise salirme de la política activa.
-¿Las ganancias van 50 y 50?
-Ja, ja, ja. vamos a ver.
Recuadro :
-Hace semanas que canceló»por un tema de agenda»
Piñera no irá a matrimonio de hija del senador
Aunque Andrés Allamand jura que el Presidente Sebastián Piñera no está enojado con la publicación de «La estrella y el arco iris», lo cierto es que el propio senador confirmó que Piñera no asistirá al matrimonio de su hija Ignacia con el actor Tiago Correa.
«Hace semanas que me llamó para confirmarme que no podría asistir por un tema de agenda, pero es sólo por eso, pues las cosas jamás se mezclan, porque simplemente no tienen nada que ver», aseguró sin perder jamás la sonrisa.
-Párrafos claves
El libro de Andrés Allamand y Marcela Cubillos tiene más que una frase polémica que vale la pena destacar.
Con suavidad , describen algunas cualidades del mandatario. «Cuando la situación es más desfavorable es cuando aparece el mejor Piñera».
Pero cuando se trata de trabajar en equipo «su desconfianza lo impulsa pavlovianamente a trabajar solo».
Otro párrafo apunta a la encuesta Cep. Titulado «Un balde de agua fría», los autores relatan: «En primera vuelta, Piñera alcanzaba un 37%, Frei 27% y MEO, 15% (…). La mala noticia fue el resultado de la segunda vuelta: Piñera tenía 41%, y Frei 39%. Eso es un empate técnico».
Después de eso, afirma el texto, comenzaron los preparativos para la campaña en terreno, agregando mucha adrenalina.
En otro apartado del libro se menciona la lluvia de críticas que mojaron al actual mandatario luego del primer debate presidencial.
Como Piñera no se ciñó a la estrategia diseñada, se reunió el comité estratégico y «Piñera partió por admitir que lo había hecho mal».
La discusión por el mal desempeño fue tan tensa que, según los autores, «el ambiente se cortaba con un cuchillo».
El polémico libro también revela la estrategia que el comando de campaña siguió en torno al candidato emergente Marco Enríquez-Ominami.
«Se adoptó la política de no aludir ni criticar a MEO. Lo ideal era no hablar de él. Lo óptimo era que se enfrentara a Frei y la Concertación. Y Piñera mirara desde lejos (.) bastaba recordar que hasta antes de ayer era diputado de la Concertación».
Y el párrafo para el bronce, está en la famosa crítica sobre el tema gay.
Los parlamentarios describen la aparición de una pareja gay en la franja, como un «golpe de cátedra». «El resultado de la campaña no estaba definido: había que salir a marcar puntos, y sobre todo, impedir que se nos arrinconara como una campaña conservadora y típica de la derecha nacional», disparan.


