Entregó $11.000.0000 que hizo en El internado y compró 16 viviendas con otros influencers
Rodrigo Fernández, el hombre tras el antiinflucer, quiso entregar apoyo rápido a los que sufrieron en los incendios en la Región del Biobío. Estuvo dos semanas en la zona del desastre y ahora prepara su
La ayuda tenía que ser urgente e inmediata, pensó Rodrigo Fernández, el hombre tras Otakin, quien no dudó ni un segundo en trasladarse a apoyar a las familias que lo perdieron todo la madrugada del 18 de enero en los sectores de Lirquén y Punta de Parra en la Región del Biobío. Fue así como, mientras el resto del país lo seguía en el reality «El internado», de Mega, él pasó dos semanas entregando lo necesario para levantar a los damnificados: desde donar $11 millones hasta cuadrarse con otros creadores de contenidos para entregar 16 viviendas.
«Estaba preocupado solamente de llegar y que la ayuda llegara directamente a la gente. Fue heavy, fue horrible (…) Fue devastante la situación, pero siempre con la esencia y un poquito de humor la gente era muy feliz», cuenta, recordando su paso por los lugares afectados.
El sábado 18 de enero, en cuestión, él estaba con otros amigos, entre ellos varios influencers, en un asado. Al ver el desastre, se cuadraron de una para aportar. «Me compré el pasaje altiro para Concepción y varios me siguieron y empezaron a hacer sus campañas. Fue algo genuino del momento, sin esperar nada a cambio, sino que llevar la ayuda lo más rápido posible», dice.
Agrega que «sabíamos que el Gobierno lo iba a hacer, pero posterior y con la burocracia que conlleva y que nosotros no íbamos a tener eso. Había una urgencia y, a través de ésta, nos preocupamos de lo que era realmente importante.
Fuimos in situ a ver lo que necesitaba la gente, que no era comida, agua y ropa, porque eso era lo que más llegaba.
Entonces, nos enfocamos en carpas, colchones, cocinillas, toldos, para que la gente pudiera resguardar sus terrenos».
Y así estuvo durante dos semanas y, expresa que «si bien no agarré una pala y no ayudé a limpiar nada; con la alegría, el tomarse una foto, el repartir yo mismo las cosas, me llenó mucho el corazoncito».
Otakin, usted es del Gran Concepción ¿Tenía amigos afectados?
«Tengo conocidos afectados, pero la ayuda llegó para todos igual. De hecho, tengo un mea culpa que hacer con mis amigos, porque la ayuda recién les llegó a los tres días. No pude coordinar antes (con ellos), porque había gente que lo estaba pasando peor o eran de fácil acceso».
Si bien el reality ha tenido de dulce y agraz, una parte relevante fue lo que ha ganado por su participación. De lo ganado, cuenta, donó la mitad: $11.000.000. La otra mitad es para su matrimonio. «Teníamos una cuenta de donaciones, donde yo transferí ese monto, que fue lo que pude donar. Nunca creí que podía tener tanto y para dar», dice.
Novio a lo Dragon Ball Z
El 28 de febrero, el autodenominado antiinfluencer se casará, luego de pedir matrimonio a su pareja, Isabel Castillo, la pasada Navidad. Para ello, asegura que quiso darle un matrimonio religioso tradicional y con todo lo que ella quisiera. Él, sin querer perder su estilo, decidió que su traje lo representara: un terno a medida del animé Dragon Ball Z. «Mi señora quiere una boda más tradicional y yo le voy a poner la picardía, la esencia del Otakin. Me mandé a hacer un traje de Dragon Ball. La música la vi completamente yo, ella vio el DJ y el reggaetón que va querer en la fiesta. La música de la iglesia y la cena son de parte mía: harto animé y vamos a tener un tributo a Mägo de Oz», resume.
¿Cuánto le salió el traje?
«La mayoría de la ropa que uso es de Arvantz, que son unos chicos de Maipú que hacen ropa a medida y ellos me están fabricando el terno. No sé si es más barato, pero sí es mi estilo. No sé cuánto cuesta un traje para matrimonio. Sé que el vestido de mi señora salió muy caro, pero el mío es como un 10% de lo de ella».
A su matrimonio, cuenta, están invitados sólo cuatro compañeros del reality: Carla Ochoa, Paloma Fiuza, Maluco (Luciano Cardoso) y Luis Mateucci. El por qué, explica, «no solamente yo decidí quién va al matrimonio. Algunas actitudes le molestaron afuera a mi señora y, si bien puedo haber arreglado esas cosas con ellos, ella lo vivió distinto afuera y también tiene la decisión de quién va o no. Quizás pensaron que no iba a ir Carlita, por la actividad del durazno que le saqué de la boca, pero ella vio cosas más graves de otros participantes».
Se hizo de una enemiga y un amigo
Si bien Otakin vivió tristezas con Natalia «Arenita» Rodríguez en el encierro, prefiere no responder con la misma moneda. «Cuando te atacan con cosas personales, que son de tu vida, encuentro que no está bien. No caí en las descalificaciones, ni por su cuerpo como lo hizo conmigo, ni por su trabajo ni estrato social. Jamás lo hice y jamás lo haré». No obstante, en Luis Mateucci encontró un amigo. Es que, lo conoció sin prejuicios y sin conocer su pasado en los realities: «Me habían llegado comentarios de que estaba funado, que era pesado y que era el malvado, que hacía bullying. Pero cuando lo conozco, lo hago desde cero y encuentro que es una persona espectacular, muy leal, de las más leales que he conocido en mi vida. Es un tipazo».
¿Qué pasó con las redes sociales de Otakin en el encierro?
Oriundo de la comuna de Hualpén, Otakin tiene 1.200.000 de seguidores en Instagram (@otakin_antiinfluencer), donde hace, principalmente, reseñas de locales para comer, así como también marcas como de ropa y perfumes que buscan su reseña sin tapujos. En este tiempo de encierro, revela, ganó «muy poco» con su perfil en internet. «Dejé a alguien viendo mis redes, pero al estar encerrado en el reality, no se podían cerrar negocios, la gente quiere su publicidad inmediata. Pero cuando salí, tenía tres locales cerrados para hacer la publicidad, pero no se ganó más allá, solamente lo del reality, lo que le daba seguridad a mi señora y mi hija mientras yo estuviera en el encierro», dice.
matrimonio.