Su última gracia fue dejar a Universidad Católica fuera de la Copa Sudamericana
Tiene una clara política deportiva en su primer equipo que va más allá de los entrenadores de turno, dice el entrenador y analista Francisco Pérez.
La tapada del arquero Sebastián Pérez ante el penal de Branco Ampuero no sólo significó que Palestino eliminara a Universidad Católica de la Copa Sudamericana y recibiera 900 mil dólares por avanzar a la fase de grupos.
También fue la decimotercera vez en una década (2015/2025) que el elenco árabe se impone ante rivales en fases de eliminación directa entre la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. Esto lo convirtió en el cuadro chileno que más veces ha participado, y ganado, en esta instancia en que se enfrentan contra equipos en partidos de ida y vuelta.
En este ítem superan por lejos a los grandes. Colo Colo ha ganado 4 de 10; Universidad Católica, 3 de 9, y ni hablar de Universidad de Chile: ninguna de 5.
Y eso que los árabes han tenido una diversidad importante de entrenadores en este período: Nicolás Córdova, Ivo Basay, José Luis Sierra, Patricio Graff, Gustavo Costas, Pablo «Vitamina» Sánchez y, ahora, Lucas Bovaglio.
«Palestino tiene una clara política deportiva en su primer eqiupo que va más allá de los entrenadores de turno. Hay objetivos claros al momento de traer un entrenador: debe clasificar a torneos internacionales. Y esa mentalidad se va traspasando año tras año, lo que permite tener un equipo copero, que sabe jugar este tipo de definiciones. No es casualidad que pueda pasar llaves, ya sea por la Copa Libertadores o Sudamericana, independientemente de los futbolistas o del entrenador de turno», opina Francisco Pérez, entrenador de fútbol y analista, cocreador del sitio ConceptoTactic.
Al interior de Palestino se destaca el buen rendimiento global del equipo en los últimos años. En la tabla acumulada de puntos de la década 2010-2020, terminó sexto, detrás de los grandes, Unión Española y OHiggins, mientras que en los últimos cinco años marcha tercero, detrás de Colo Colo y la UC.
«En los últimos años hemos logrado terminar por sobre el 50% de rendimiento y creo que las claves de eso se generan al conformar el plantel, al mantener una línea de trabajo, es decir, que los entrenadores no tengan cambios bruscos. Si uno mira a Palestino en aspectos generales, los últimos años son parecidos: nuestro plantel sabe a lo que juega, a la vez que mantenemos la base del plantel todos los años, mantenemos el promedio de edad y un montón de otras características. Por lo tanto, hay una continuidad de trabajo», explica Matías Cerda, gerente deportivo del cuadro de colonia desde 2020 y quien estuvo anteriormente como integrante del cuerpo técnico de Pablo Guede.
También hay otros factores que contribuyen a estos resultados: la presencia frecuente de la dirigencia y la identidad del club, que es conocida y asumida por los jugadores, añade el ejecutivo.


