Hace dupla con la cantante Alanys Lagos en programa para TVN
Hacía hasta 40 shows al mes y decidió bajar. Está bien hacerse un futuro, pero también hay que hacer espacio para el disfrute, dice.
A medida que se acerca el momento en que Pamela Leiva debuta como animadora en TVN, la comediante admite que la acompaña una cuota de nerviosismo: «De a poco he ido cayendo en cuenta de lo que voy a hacer. Me da nervios quizás no hacer buenas preguntas y yo soy súper dispersa. Es distinto a ser panelista».
Junto a la cantante Alanys Lagos serán las conductoras de «¡Pero que suene!», espacio que será transmitido por las plataformas digitales de TVN desde este miércoles a las 14.30. Los primeros invitados son La Combo Tortuga y la humorista confía «en la química que tenemos con Alanys y en el equipo que está. De verdad admiro mucho lo que Alanys ha hecho; el otro día nos juntamos a almorzar y ella también está super contenta. Nos reímos harto ese día. Además, ella es tan dulce y me dice usted. Me encanta que me trate de usted, es que es tan respetuosa. Lo encuentro tan tierno».
Cuando le encomendaron esta labor a Pamela, «me sorprendí, no esperaba que llegara este ofrecimiento y me alegré mucho. A mí me encanta la música y tengo mucha afinidad con la música popular. En TVN podrían llamar a harta gente y fue bacán que me hayan considerado. Y si ellos ven que puedo funcionar en esto, tengo que creérmela yo también».
En este momento de su vida, la standupera reorganizó su agenda con el fin de disfrutar más el día a día. Además, debe cuidar su voz porque meses atrás sufrió una hemorragia cordal, diagnóstico que solucionará en diciembre. «Bajé la cantidad de shows al mes y me dejé un par de fin de semana libres. Estaba realizando 16 o 20 shows al mes y lo bajé a seis. Uno siempre piensa que tiene que trabajar, trabajar, aprovechar porque piensas que esto se va a acabar y no quiero que me hagan bingos cuando sea mayor, jajajá, pero no debo tener miedo de que esto se va a acabar porque yo siempre he trabajado. Debo tener esa paz para también disfrutar las cosas. Y estos trabajos hay que disfrutarlos para que la gente también así lo sienta», reflexiona.
¿Y cómo ha estado su voz?
«Hace poco tuve control con el otorrino y me dijo que de pronto no va a ser necesaria una cirugía tan invasiva, igual habría que hacer un procedimiento, pero que en vez de estar en reposo un mes, podrían ser cuatro días y después cuatro días más. Eso me hace pensar que la forma en que he estado cuidando mi voz me ha hecho bien y que bajarle dos cambios (al ritmo de vida) y poder dormir un poco más, también beneficia para que las cuerdas vocales se recuperen».
¿Siente que ha disfrutado más con estos cambios?
«Siento que he disfrutado más. Tengo un amigo que está enfermo y hablar con él me ha hecho darme cuenta de que no sirve trabajar tanto si no vas a disfrutar, si no te das espacios para estar con la familia o para estar solo en la casa sin hacer nada. Está bien hacerse un futuro, pero también hay que hacerse espacio para el disfrute y el goce de lo trabajado. Imagínate que alguna vez hice 42 shows en un mes. No me quejo porque lo hice con mucho gusto, yo busqué que eso pasara, pero es un ritmo que cuesta sostener en el tiempo. Entonces llegan justo estos proyectos, donde puedo decir quiero parar, y para mí, tener una noche libre es prácticamente tener el día libre. De verdad siento que todo se alineó».


