El pianista se aplastó la mano contra un vidrio tras el sismo
Ya no puede moverlos y no sabe si volverá a tocar el piano.
Pancho Puelma se consuela solo. «Tuve suerte. pude haber perdido mi mano entera», dice el pianista mientras recuerda el desgraciado accidente casero que vivió el sábado pasado. «Con el terremoto no me pasó nada. Pero con esta cuestión me quedaron colgando dos dedos. Vi mis venas, mis huesos y luego me desmayé», cuenta desde su departamento en Viña del Mar.
Tras el desastre, el céntrico domicilio del piso siete, mostraba las marcas del sismo. Vidrios en el suelo, trozos de adornos y ventanales rotos convertían el lugar en una trampa mortal. «Por eso nos pusimos a ordenar y limpiar, porque era un despelote», recuerda.
Pancho estaba en eso cuando se le ocurrió levantar un viejo televisor que bloqueaba una puerta. Lo que no tomó en cuenta es que el antiguo aparato pesa alrededor de 50 kilos y sus amplias dimensiones hacen que sea un verdadero reto tomarlo sin ayuda. «Traté de levantarlo y se me resbaló. El televisor cayó con mi mano abajo sobre un vidrio que estaba partido».
La guillotina casera casi parte la mano derecha del músico. «Me hice un tajo gigante entre los nudillos y la muñeca», revela.
-¿Qué hiciste en el momento?
-Pegué un grito y después me vino la pálida. Me desmayé. Después me llevaron a la posta. Esperando la atención, me desmayé otra vez. Me pusieron puntos y me dijeron que fuera a ver un especialista de manos.
-¿Puedes mover los dedos?
-Tengo el anular y el medio mayor colgando. Los puedo mover un poco, quizás me dañé los tendones o los nervios. Soy pianista y ese es mi trabajo. Es imposible teclear en el piano así.
-¿Estás urgido?
-Claro, uno tiene responsabilidades, tengo tres hijos y tengo que trabajar. Estoy tratando de ubicar a especialistas de manos, pero no he podido.


