Bases neuronales del comportamiento, estadísticas o management son algunas de las asignaturas de la nueva carrera que abrió la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI): Ciencias del Comportamiento y Negocios.
Se trata de la primera especialidad de su tipo en Chile, aunque tiene antecedentes en otros países, como en la Escuela de Economía de Londres (LSE) o la Universidad de Palermo, en Argentina.
«Para su elaboración nos reunimos con distintos ámbitos público-privados, organizaciones, gente que trabaja en política pública, y llegamos a la conclusión de que es una necesidad compartida este perfil profesional interdisciplinario, que combina psicología, por supuesto los negocios, marketing, manejo de datos, inteligencia artificial y tecnología», explica Claudia Cruzat, directora de la Escuela de Psicología UAI, que dicta la carrera en conjunto con la Escuela de Negocios.
Por qué
El foco es saber interpretar datos para entender por qué las personas eligen, compran, trabajan, se motivan o cambian de parecer. En definitiva, usar la información que entrega el comportamiento humano para resolver problemas reales relacionados con los negocios. «Lo que se busca finalmente es cómo tomar las mejores decisiones en los contextos de las organizaciones basadas en datos. Hoy en día existe demasiada información dando vueltas y lo que marca la diferencia es, cuando hay mucha información falsa, tener pensamiento crítico», comenta la académica.
Neurociencia
Una de las áreas que abarca la carrera es utilizar la neurociencia para diseñar mejores experiencias y productos, entendiendo qué cosas motivan a los usuarios. «Todo lo que tiene que ver con psicología del consumidor, todo es marketing, sin duda. Ahí también la psicología tiene mucho que aportar respecto de las tendencias para elegir uno u otro producto», destaca.
Campo laboral
Pero no es el único campo laboral, aclara la directora. Los alumnos también se pueden especializar en innovación y tecnología, por ejemplo generando valor a herramientas como la inteligencia artificial, o tienen la opción de dedicarse a gestionar equipos con evidencia real, usando datos del comportamiento. Precisamente, tras los cinco años de estudio se obtiene la licenciatura y los alumnos pueden elegir entre tres especialidades: master en marketing, master en business analitics o master en psicología menciona organizacional. También tienen la opción de estudiar un año más y sacar además el título de Psicología o Ingeniería Comercial.
El ingreso es vía PAES y los primeros estudiantes comienzan en marzo del próximo año.
¿Es una carrera científica o humanista?
«Ni lo uno ni lo otro. La gracia es que finalmente buscamos encontrar perfiles más integrales, hoy en día el mundo laboral nos demanda esto. Puede ser una persona interesada en el comportamiento humano, pero sin la mirada clínica, o alguien que le va bien en el colegio en matemática o en física, pero le interesa también saber qué pasa con el comportamiento humano. La idea es convocar esta mirada integradora», asegura. Información de Ciencias del Comportamiento Humano y Negocios en uai.cl (https://acortar.link/evTiR6).
Ámbito científico
En la Universidad de Talca se encuentra el Laboratorio de Investigación y Análisis de la Interacción Cognitiva, Instrumental y Social, otro de los organismos que se dedica a las ciencias del comportamiento en el país, pero esta vez desde un ángulo científico.
«Es una de las infraestructuras más avanzadas que tenemos, fue adjudicada a través de un proyecto Fondecyt en 2019», detalla Ramón Castillo, director del Centro de Investigación en Ciencias Cognitivas, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Talca.
Actualmente trabajan 15 investigadores, incluyendo académicos y estudiantes de doctorado.
Conducta humana
«Hacemos investigación para acceder a la conducta humana cuando las personas interactúan socialmente, o cuando manipulan objetos cotidianos, como teléfonos, cosas simples que les permiten desarrollar su día a día. También estudiamos en paralelo una serie de señales que no solamente son conductuales, medimos la actividad eléctrica de la piel, los movimientos oculares, la actividad cardiaca», describe. «Asumimos que la conducta no es solo explicable por la actividad del cerebro- El cuerpo y esas otras medidas eventualmente también tienen algo que decir cuando las personas se adaptan a distintos entornos», agrega.