Está resolviendo problemas a los que los profesionales habíamos dedicado decenas de años, admite académico
Es un gimnasio de la mente, plantea Mario Ponce, único chileno presente en el Congreso Internacional de Matemática (ICM) de Filadelfia.
Cada cuatro años los expertos en números se reúnen en el Congreso Internacional de Matemática (ICM), la instancia global más importante sobre esta materia y donde, además, se entregan los premios Fields, considerados como los Nobel de la matemática.
La 19ª versión del encuentro se realizó del 23 al 30 de julio en Filadelfia, Estados Unidos, donde participaron 3.000 espectadores. «Es como el mundial de fútbol, pero de matemática. O sea, hay torneos nacionales, sudamericanos, pero el mundial es una cosa onde todos los ojos se juntan ahí», compara Mario Ponce, profesor de la Facultad de Matemática UC, vicerrector académico y el único chileno entre los 250 expositores del evento.
Su charla se tituló «Educación y divulgación de las Matemáticas» y abordó los efectos de la inteligencia artificial (IA).
«En los seres humanos normales, digamos las personas de a pie, la IA está impactando de una manera mucho más profunda de lo que hubiésemos imaginado. Hoy usted no necesita saber matemática: ChatGPT puede hacer todas las cosas que tengan que ver con la matemática funcional, con las operaciones», asegura el académico.
A los investigadores profesionales, dedicados a descubrir y probar teoremas, también les llega el impacto. «Este año la IA se ha mostrado mucho más potente de lo que esperábamos y está resolviendo problemas que los matemáticos profesionales habíamos dedicado decenas de años», recalca.
«Ya no vamos a necesitar saber integrar y derivar a mano, ni establecer ecuaciones diferenciales a mano, porque la IA lo está haciendo más rápido y con mucha más efectividad que nosotros», reconoce.
¿Por qué entonces hay que aprender matemática, cuando la IA lo hace todo? «Estoy convencido de que la matemática genera un cableado mental, que son hábitos del pensamiento, hábitos de la mente, incomparablemente más potentes que otros hábitos generados por otras disciplinas», plantea el investigador. «La capacidad de entender profundamente te la entrega la matemática».
Gimnasia mental
Aunque no existe una única respuesta frente a la interrogante sobre cómo ayudan los números y teoremas a desarrollar el pensamiento, Mario Ponce propone algunas ideas.
Primero, los procesos de resolución de problemas matemáticos obligan a una disciplina mental. «Por ejemplo, no tratar de responder las preguntas a tontas y a locas. Aprendes a dividir el problema en pequeños pedazos y a tratar de resolver cada uno de ellos, para luego ver cómo esos pedazos se juntan y resuelven una situación general. Eso es bastante barato de entrenar en el aprendizaje de la matemática», destaca.
También se internaliza la resiliencia. «En general la matemática cuesta», admite el académico. «A los seres humanos no nos gustan las cosas que nos cuestan, pero sabemos que forman. Es como ir al gimnasio y levantar pesas: cuando vemos que estamos más sanos después de haber estado un año y medio entrenando decimos chuta, qué bueno que aguanté todo este tiempo. La matemática, de alguna manera, es un gimnasio de la mente», postula.
Hace mucho tiempo que los ingenieros no necesitan hacer cálculos a mano, pero les siguen enseñando
«Ellos tienen que saber el Cálculo 1 y 2, porque es una herramienta matemática que permite modelar la naturaleza, modelar los sistemas continuos y eso tienen que seguir haciéndolo. Lo que pasa es que no tienen que resolver a mano las integrales y derivadas, que son ejercicios difíciles de seguir y uno dice oye para qué, si esto lo hace una máquina. Pero lo seguimos enseñando en la universidad porque consideramos que el rigor, ese cableado mental que produce el estudio del cálculo, bien vale la pena. Es la manera de formar a las personas para que sigan siendo capaces de resolver problemas sofisticados».
La típica duda es para qué sirve saber el mínimo común múltiplo
«No lo vas a usar nunca, es verdad, pero el hecho de poder calcularlo y entender que es cuando dos cosas van girando a velocidad distinta e igual se encuentran, y quiero saber cuándo se van a encontrar. Es un ejercicio de la mente que te permite después enfrentarte a problemas más difíciles».
Mario Ponce cierra con una reflexión: «Es cierto que la IA es capaz de modelar un problema y resolverlo autónomamente, pero alguien tiene que hacer la pregunta. No es una defensa corporativa, sino decir mira, de todo lo que enseñamos en matemática, esto es lo fundamental, lo esencial. Esa pregunta no la pueden responder los matemáticos solos, y tampoco la puede responder la sociedad sola. Es una conversación que debemos tener».
Dónde estudiar
Licenciatura en Matemática es una carrera enfocada en quienes tienen talento con los números. La trayectoria académica, que termina generalmente con la obtención de un doctorado, está orientada a la investigación y a crear nuevos conocimientos en la disciplina de estudio.?En la Pontificia Universidad Católica tienen 40 cupos vía PAES y su malla aborda, por ejemplo, temas como análisis y ecuaciones diferenciales, álgebra, geometría, lógica, teoría de probabilidades y estadística.?Se imparte también en la Universidad Católica del Norte, Universidad de Concepción y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.


