Salió de Vecinos al límite para ir al 7° Juzgado de Garantía de Santiago
La acción legal que interpuso su exesposo era por injurias graves tras declaraciones que ella dio sobre él. La empresaria se disculpó en el tribunal y el caso se cerró.
Aunque se tuvo que vestir con la ropa de producción, porque en «Vecinos al límite» no tiene ni una prenda formal de invierno y este martes hizo mucho frío, Paula Pavic avanzó con paso firme por la acera de Pedro Montt. Segura y dando respuestas al callo subió por las escaleras del centro de justicia hacia el tercer piso donde está ubicado el 7° Juzgado de Garantía de Santiago para afrontar la audiencia por la querella que interpuso su exesposo Marcelo «Chino» Ríos por injurias graves.
La acción legal data de 2024, cuando el extenista, con quien estuvo casada 14 años, escuchó las entrevistas que Pavic dio a varios medios. En el estelar «PH» aseguró que el Chino, tras la separación, la «asfixió económicamente» y que «dejó de pagarme todas las tarjetas», además de «no dejarme trabajar». En una revista aseguró que no podía hacerse cargo de los cinco hijos que tienen en común porque «Marcelo ni siquiera puede hacerse cargo de él».
Otro de los puntos en cuestión fue lo que la empresaria comentó en la misma entrevista, referente al papel que jugó Jorge, el papá de Ríos, en el acuerdo de divorcio: «Él es quien asesora a Marcelo, lidera las reuniones con los abogados y fija los montos. Para ellos, mis hijos pasaron a ser un objeto: para el lado que se vayan, se iría la plata. No fue Marcelo la cabeza del trato».
Pero Pavic no se desdice de sus palabras. A la entrada al tribunal comentó que «yo dije que él estaba dentro de las conversaciones con los abogados, viendo todo ese tema (divorcio). Escuché varias veces esas conversaciones y su papá siempre estaba dentro de ellas. Esperaba que el juez dictara lo que era justo. Pero nunca llegamos a la instancia de juicio, llegamos a un acuerdo que claramente no era lo mismo que los niños estaban viviendo. No me quedó más que empezar a hacer algo para poder darles la vida que ellos tenían».
Tras media hora dentro de la sala 303 del juzgado, Paula salió junto a sus abogados con el caso cerrado: «Como el caso era por un tema de injurias, lo que el magistrado pidió fue que si yo pedía disculpas de que lo que dije podría haber afectado a alguien, lo hiciera, y con eso se cerraba el caso. Y eso fue lo que hice. Pedí disculpas, pero no por haber dicho algo que faltara a la verdad. Mi intención nunca fue afectarlo, era solamente contar mi parte de los hechos y lo que yo estaba viviendo».
Con este capítulo cerrado, Paula volvió al tema que hoy más le ocupa: su romance con Camilo Huerta en «Vecinos al límite». Para muestra una de las frases que lanzó: «Creo que él ha sido uno de los regalos más grandes que he tenido dentro del reality».
¿Pensó que podría tener una relación dentro de un reality?
«No, cero. De hecho todo el rato decía que no quería nada con nadie ni adentro ni afuera. La única manera en que pudiera estar con alguien sería si esa persona fuera mucho mejor que mi libertad».
¿Camilo lo logró?
«No podría expresar todo lo bien que me ha tratado, todo lo que hace para que yo esté bien».
La conquistó finalmente.
«Sí, cien por ciento. Me hace sentir súper bien, me siento súper querida. Súper libre estando con alguien, que ese era el temor que tenía».
Y todo el atado legal que tiene él con su exesposa Marité Matus ¿no le hace ruido?
«Es que yo también lo he vivido por mi lado. Prefiero hacerme mi propia opinión por cómo esa persona actúa conmigo. No me hubiera casado con Marcelo Ríos si me hubiera fijado en lo que la gente decía de él. Lo que sí tengo claro es que lo que pase afuera va a ser juntos, te lo aseguro».
Hasta anda con sortija de matrimonio.
«Tienen que verlo, la sorpresa increíble que se viene. Lo que sí puedo decir es que Marcelo Ríos nunca me dijo ¿te quieres casar conmigo?».


