Una pareja la devolvió vía Facebook
Edison Chahuán la extravió luego de tirarse un piquero en Maitencillo
Cierto día del verano de 1993, Edison Chahuán se zambulló bajo una ola en la playa El Abanico de Maitencillo, y cuando emergió, se dio cuenta de que su anillo de matrimonio no estaba en el dedo anular. La circunferencia de oro le duró un año en el lugar correcto. A su señora, Yasmina Leiva, más que rabia, le dio pena. Tiempo después, la pareja mandó a hacer otras argollas, pero ambos sabían que no era lo mismo.En marzo de 1994, Jorge Carreño buceaba por el mismo lugar donde Edison se había tirado el piquero y se detuvo en un objeto que brillaba en el fondo del mar. Lo sacó y se lo pasó a su señora, Claudia Rosales. En el borde interno del anillo, se leía: Yasmina Leiva H.
«Busqué en la guía telefónica, que era lo único que había, pero no hubo caso. Guardé el anillo en una caja», cuenta Claudia.
Pasaron los años. Claudia y su marido se fueron a vivir al sur, dejando la caja con la argolla encargada a unos amigos, hasta que regresaron a Santiago el año pasado. Claudia abrió la caja y lo primero que vio fue el anillo. «Busqué en Facebook y Twitter. Yasmina tenía cuenta en las dos redes sociales. Le mandé un mensaje, pero no me contestó altiro», cuenta la mujer.
«Yo pensaba que era una broma», dice Yasmina. «Me preguntaban si había perdido un anillo. ¿Qué anillo?, decía yo. ¿El de matrimonio? Una semana después me atreví a contestar».
La entrega oficial de la argolla fue en la casa de Claudia. «Fue muy emocionante. Mi marido dice que ahora sí que no se lo saca jamás. Y todavía le queda bueno, fíjate», reflexiona Yasmina.


