Estaba en Italia y una hernia en la columna lo dejó tieso como maniquí
El animador aguantó más de 16 horas con dolores insoportables. Más encima deberá dejar dos de sus pasiones: el trote y el tenis.
Giancarlo Petaccia andaba feliz con su esposa de vacaciones en Italia. Habían visitado la familia del animador en Pescara y descansaban en un hotel de Nápoles cuando el viaje soñado se transformó en pesadilla. El hombre de Mega trató de levantarse una mañana y no pudo. Estaba tieso como maniquí y el dolor era terrible. Una hernia discal en la columna lo había noqueado repentinamente.No era un dolor ajeno para el periodista, ya que hace 10 años lo operaron de lo mismo, pero la hernia porfiada había vuelto a crecer en el mismo lugar y había detonado en el momento menos oportuno. «Es un dolor agudo que te bloquea la espalda y no te permite ni siquiera caminar. Es invalidante porque no puedes manejar o vestirte y se siente en todo momento», cuenta aún adolorido el musculoso.
Después de ir a una clínica en Italia, de ponerse un festival de inyecciones con analgésicos y de ver que el malestar seguía tal cual, tuvo que cortar sus vacaciones y volver cascando a Chile. «El viaje fue terrible, una tortura. Dos horas y media desde Roma a Madrid, luego esperar y después cerca de 14 horas desde España a Santiago», revela.
-¿Fue el peor viaje de tu vida?
-El peor, eran unos dolores insoportables y no hay postura que te alivie, además yo no soy chico y no tenía mucho espacio en el avión, venía todo doblado.
-¿Cuál fue la receta para aguantar?
-Mucho analgésico y pastillas para dormir. Despertaba y tomaba otra pastilla, me vine completamente dopado.
-A lo Mario Baracus de «Los magníficos».
-Sí, yo me acordaba que a Mario Baracus, para que se subiera a un avión, le pegaban un palo o le daban pastillas. Fue lo mismo, pero voluntario porque sabía que no iba a soportar el vuelo así que me las tomé yo solo.
-¿Y llegando, derechito a la clínica?
-Claro, exámenes y el viernes me hicieron un bloqueo facetario, son inyecciones que te ponen en los discos que están apretando el nervio ciático, que es el que va a las piernas. Eso impide que la hernia siga creciendo y te quita el dolor.
-Pero te sigue doliendo.
-Ya está disminuyendo. Con el médico nos dimos un plazo de una semana para que empezara a bajar y ahora es un poco menos, pero tardará como un mes en desaparecer.
-¿Alguna consecuencia de todo esto?
-El doctor ya me dijo que no puedo seguir haciendo deportes. Yo estaba trotando cuatro o cinco veces a la semana sobre cemento y fue eso lo que me detonó esta hernia. No puedo seguir ni tampoco jugar tenis. Tendré que cambiar, tal vez meterme a una piscina.


