Pablo Saldías quedó chocho con la Selección
En el aeropuerto internacional de Santiago ya se habían instalados más de dos mil hinchas esperando al bus de la Selección. Eran las 20.30 horas y todo el alboroto estaba afuera del terminal aéreo. Fue en esos momentos cuando el piloto y jefe de flota Pablo Saldías apareció en el tercer piso de Pudahuel para dirigirse hacia policía internacional. Iba acompañado de un séquito de bellas azafatas, quienes fueron la dulce compañía de los seleccionados en su viaje a Nelspriut.
Muy sonriente iba Saldías, consciente de que el destino le había regalado la oportunidad de pilotear el avión que llevó a la Roja hasta Sudáfrica para disputar el Mundial. «Es un honor llevar a la Selección, no es algo que pase todos los días», dijo mientras más de algún curioso preguntaba para callado si era él quien iba a llevar a los 23 elegidos por Marcelo Bielsa a Sudáfrica.
Fueron sus segundos de rockstar, hasta que se perdió por el ingreso a policía internacional. Antes, eso sí, se encargo de asegurar que el saludo a los célebres pasajeros iba sí o sí. «Por su puesto que habrá un saludo. Ellos nos representan a todos», dijo Saldías.


