Avioneta capotó en Talca
El piloto español Fernando Solans Robles (58) hace casi un año, en una entrevista a «Onda Cero», en Andalucía, decía que volar en aviones es «el medio más seguro que existe» y que «un accidente es una cadena de unos eslabones que se tienen que unir».
Desgraciadamante para el comandante esos eslabones se unieron y, por causas que se investigan, el Trush Aircraft S2R ? T, matrícula EC-NPL de la empresa Air Andes, que tripulaba y apagaba un incendio de pastizales capotó y fue a dar contra un camión estacionado en la Ruta 5, a la altura del kilómetro 247, frente al aeródromo de Panguilemo, Talca.
La muerte de Solans, quien era conocido por los planteles del Betis y el Sevilla de fines de los 70, cuando era copiloto del avión que los transportaba, conmovió desde el Presidente Boric hasta las cuadrillas de Conaf que combaten día y noche los incendios forestales.
La fiscal del Maule Loreto Escobar dijo que, además, hubo tres lesionados, dos adultos y un joven que iban en un auto alcanzado por la avioneta, cuya recuperación será clave para esclarecer lo que ocurrió. Agregó que la Lacrim de la PDI y personal de la DGAC están haciendo las pericias respectivas en el lugar.
Claves serán los numerosos videos que captaron el dramático accidente, que cortó la Ruta 5 en ambos sentidos por dos horas, dejó 5.600 clientes sin energía eléctrica y destruyó varios vehículos.
Según «Aviación Digital», el piloto prestaba servicios para Conaf, su padre había ejercido la misma profesión y desempeñó distintos cargos en firmas aéreas hispanas, como Líneas Aéreas Navarras , Clickair, Vueling y Air Nostrum, de modo que acumulaba bastante experiencia.
Chistian Little, director ejecutivo de Conaf, explicó que Solans es parte de la flota de siete naves de Air Andes que contrató la institución para la temporada. Agregó que las aeronaves que se dedican a este tema de los incendios forestales «tienen mecanismos bien complejos», lo que hace difícil la investigación de sus accidentes.
Dijo que el comandante era originario de Valencia y, en su país, es jefe de pilotos y contaba con mucha experiencia. Sin embargo, perdió la vida en un incendio muy pequeño, de apenas de 0,2 hectáreas.
Para el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, se trata de «otro mártir de esta tragedia que son los incendios forestales».


