Va para el generar aquello si de tanto en medio año haciendo un casting al aire de panelistas.
‘Primer plano' debe dejar de hacer este burdo casting al aire con su panel por la sencilla razón de que una de las características de un programa que contribuye a fidelizar al público es crear hábitos en él. Crítica de Televisión I. Y mal se podría generar aquello si de tanto en tanto aparece gente diferente. Este año han desfilado por ese panel, en una extraña mixtura entre opinólogos invitados e invitados opinantes, Antonella Ríos, Adriana Barrientos, la ilustre colega Caco Saavedra, Claudio Rojas, Conti Ganem, Dino Gordillo, Felipe Parra (personificado como Julio César Rodríguez), Michael Roldán, Miguel Acuña, Nelson Mauricio Pacheco, Pablo Mackenna, Paula Escobar, Paulina de Allende y Sergio Jara. Los únicos que presentan una condición contractualmente estable son los ya históricos Vasco Moulian y Francisca Merino.
Tengo en mente a las personas con las que ‘el estelar de la farándula' debería llenar los cupos existentes, lo que, al revisar el listado expuesto, evidentemente no se ha logrado aún.
La primera figura es Claudia Schmidt. Ya no está Carlos Valencia, con quien nunca se masticaron ni tragaron. La primera opinóloga a la que le escuché el dicho ‘ojo de loca no se equivoca' caería como anillo al dedo en ‘PP'. Maneja información numerosa y nutritiva desde el punto de vista farandulero y su manera de expresarla combina acidez y elegancia en proporciones iguales.
Yamila Reyna es la segunda pieza clave para formar un team con el que la teleaudiencia de ‘Primer plano' vuelva a familiarizarse, luego de años. Por supuesto que habría que esperar que supere el amargo trance por el que está pasando. Aportaría un enfoque en el que el humor y la creatividad analítica predominaría.
Por último y aquí viene mi as bajo la manga, el insigne profesor José Maza. Una locura, dirá usted. Y agregará: ¿qué tiene que ver este eminente astrónomo con la chimuchina del espectáculo local? Para empezar, que él estudia las estrellas. No le veo la dificultad de que pueda pasar a revisar los comportamientos de estrellas de carne y hueso. Su ingenio, léxico y lo sideralmente habilidoso que es serían un auténtico plus para la industria. Ahí la dejo.


